No querías un amor
querías un rehén;
y yo tan poco que perder,
y yo tanto que romper…
No querías un dolor
querías un rehén;
y yo tan poco que ofrecer,
y yo tanto que morder.
Así que sin problema
puedes hacerte lo que quieras
con mis rutinas de poema
y mis antojos cual quimeras.
No te limites que a la pena
no se le vence si se le apremia;
no te fíes de mis cuerdas
algo podría sucederte en ellas.
No quería un amor
quería una rehén;
y tú tan poco que perder,
u tú tanto que romper.
No quería un dolor
quería una rehén;
y tú tan poco que ofrecer;
y tú tanto por morder…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 4 de febrero de 2,019

Deja un comentario