El alma mía aprendió a sonreír el día que te conocí y de mi mal amor ahora queda tu exquisito amor; que me ha cambiado las reglas y las imperfecciones de sentir y enamorar…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de marzo de 2,019
—
to read
«No vivo, ni escribo para agradar. Escribo como quien deja migajas en el bosque para que el hambre no se pierda».
—Messieral
El alma mía aprendió a sonreír el día que te conocí y de mi mal amor ahora queda tu exquisito amor; que me ha cambiado las reglas y las imperfecciones de sentir y enamorar…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de marzo de 2,019
Deja un comentario