Nos conocimos por el nombre aquella primera vez, no era obligatorio recordarlo; no era obligatorio moverse o retroceder… Pero ante la sorpresa del beso primero, ante las caricias sin ley; quién sería capaz de esquivar tal suerte, quién sería capaz de no volver…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 12 de marzo de 2,019






Deja un comentario