Danzaban tantas sombras sin rostro
justamente a mi alrededor;
era tan sólo otro día, era tan sólo color.
Los sueños se hacían con ayuda
de maremotos fáciles de comprar;
era tan sólo otro día, no hacía falta despertar.
Es un honor bastante serio
continuar con vida en el intento;
en este mismo universo
del que un día supe su secreto…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de abril de 2,019

Deja un comentario