Hoy te recordaba
caminando desnuda
en dirección a tu ventana…
Y con la misma sonrisa
que respondía a tu mirada
se enervó fugazmente mi alma.
Quizás mañana lo descubra,
quizás descifre entre tus cartas
el enigma que siempre interpretabas.
Y será entonces cuando amanezca
la posibilidad de una nueva esperanza
si es que admito que otra vida ya no habrá.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de abril de 2,019






Deja un comentario