Aquel fue un inmenso verano en el que los días se llamaban casi igual,
ella sonreía con elocuencia soñando con ser grande en Japón…

No recuerdo exactamente la forma más particular
que tenía de mecer su mano sobre sobre las cuerdas de almidón.

– Un día, a donde sea que veas, me verás
y quizás no me recuerdes pero sí a mi canción.


Capítulo 11 – Mi Experiencia Siendo Bloguero (Messieral Podcast)

La chica desnuda de la calle Rotterdam by Messieral

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