Escapó tan deprisa de aquel lugar, en el que su mentira quedó en evidencia, y faltó con indecencia por última vez a su verdad. Tan de prisa que no hubo tiempo para reconocer el rostro de cada una de sus lágrimas o el húmedo rastro que en su rostro dejó la sal…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 27 de enero de 2,019

Deja un comentario