Si a alguna de mis viudas, después de mi muerte, se le ocurre venir a reclamar los derechos de mi amor; no prestes demasiada atención y aléjalas de mi cielo; sé que he sido un canalla pero, en realidad, siempre ha sido tu amor el único que quiero.
Siempre Ha Sido tu Amor el Único que Quiero


Deja un comentario