Cantábamos a la señora nostalgia,
sentíamos su frío cuando solíamos
ser parte de un sentimiento en la aurora…
Cantábamos a escondidas, cerrabas tus ojos,
y mi alma parecía estar bien si nos teníamos;
si conseguíamos soñarnos permaneciendo en reposo.
Demoramos demasiado, cerramos los labios,
nos entregamos a la ausencia de no encontrarnos;
de olvidarnos, de cambiarnos y así desaparecer, sin nombrarnos…
Anuncios






Deja un comentario