Traías la cerveza o el vino, todo es cuestión de la ocasión; traías ese cuerpo que incendiario siempre estremeció mi vulnerable condición…
Y así recuerdo otra vez tus besos, sin conseguir evitar salir ileso de la desesperación; de estas ganas de buscarte y el recuerdo de tu bello pecado de omisión.
Nueva Guatemala de la Asunción 8 de noviembre de 2,020
MESSIERAL

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