Adoro verte desnuda, rendida al cansancio de tu cuerpo cuando tu alma se desliza etérea por cada rincón de nuestra habitación; justo después de adherirnos como un mismo espíritu, una misma carne, un mismo ser…
Me encantas… Te observo a detalle mientras bailas para mí. Cuando me llamas con todo el deseo que despierta mi roce en tu piel. Si he de comer y beber es de ti, de tu erótica y romántica manera de gemir.
Mi paz mundial es amarte. Es librarme de mi ego de amante y artista extraordinario para convertirme en tu hombre, en el amor de tu vida que comenzó aquella tarde en la que nos encontramos.
Te espero, cariño; estoy yendo por ti. Cada paso de cada día es perfecto. Tu lugar es conmigo, y el mío en el refugio de tus piernas, donde el sueño y el deseo se entrelazan hasta el amanecer.
—Messieral
MercyVille Crest, 17 de septiembre de 2,024
An meine geliebte Izzy Boo.

Replica a messieral Cancelar la respuesta