Te abracé, y por primera vez me quise,
tal sensación era totalmente desconocida para mí…
Amarte fue un acto de perdón,
una indulgencia con mis errores antiguos y los venideros.

Te abracé, y me quise por primera vez,
el impacto en mi centro fue tan profundo,
que el día que tuve que irme,
sin causa aparente, no pude dejar de quererme,
y aún lo hago, aunque jamás sepas
que fuiste tú quien lo hizo posible.

—Messieral

MercyVille Crest, 11 de noviembre de 2,024


¡Estoy de vuelta y me encantaría que me acompañes en mis redes sociales, da clic a tu preferida!




Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas