Ella quiso explorar mi alma por dentro y descubrió dos caminos que llevaban por sitios adversos. Descubrió que había tanta bondad como maldad en mí, tanta verdad como tanta mentira; tanta calidez y tanta frialdad, tanta empatía como indiferencia… Y en ese momento lo supo, todo lo que había recibido de mí era, ni más ni menos, que amor. Una elección personal de entregar todo lo bueno, teniendo la capacidad de entregar tanto mal…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de agosto de 2,018

Deja un comentario