Estoy tan cansado
de decepcionarme
y de decepcionarte;
sé que nunca nos hemos llevado
emocionalmente de lo mejor,
que nunca nos hemos comprendido
en la mejor posible condición…
Pero esta vez con gallardía
puedo decirte con mirada fija
que si alejas a mis enemigos
y abres para mí los mares y caminos;
estaré orgulloso de seguir
enfrentando mi destino;
cada hora y cada rito
que me ayude a resistir.
Sin embargo, si eliges no hacerlo,
no importará demasiado
porque también para ello estoy preparado;
ya he vencido a la muerte,
ya he perdido mi suerte;
y si tengo que enfrentar, incluso lo peor,
lo haré con valentía y con honor
hasta que me devuelvas el sol…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 7 de marzo de 2,019

Deja un comentario