Amanéceme,
pero justo a mi vera
no olvides también
verter besos de amor para mí;
que en silencio tu amor sin violencia
sacia a un mundo sin fe
que tanto precisa tu abril.
Amanéceme,
pero no cruces la acera,
junto a mí quédate
y eternizamé en tu motín;
porque bien sabes que eres perfecta
más allá de la lumbre
constantemente para mí…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de marzo de 2,019






Deja un comentario