He estado exigiéndome
demasiado para quererte,
me sale demasiado bien
pero tengo que reconocer
que ya no lo disfruto como siempre.
He estado pidiéndote
todo aquello que no tienes,
demasiado mal te sale
pero tienes que reconocer
que el silencio ya no nos duele.
Y ahora que estamos ausentes,
a pesar de tenernos frente a frente,
hay que admitir que la parte indiferente
es, entre nosotros, lo único consecuente…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 6 de abril de 2,019






Deja un comentario