Que la lengua me sirva
para muchas cosas más
que para las que recuerdas
y ahora te imaginas;
que mis manos no sólo al empuñar
me otorguen suficiente fuerza.
Que mi cuerpo me sirva
para muchas cosas más
que para las que te imaginas
y ahora recuerdas;
que mis versos no sólo al final
me otorguen suficiente certeza.
Y que el amor me sirva
para demasiadas cosas más
que para las que tú contemplas
y ahora eternizas;
que mi canto no sólo al cantar
me salve la vida…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 7 de abril de 2,019






Deja un comentario