Aún los ramos benditos
que siempre traías a casa;
aún tu sonrisa y el silencio
cuando recuerdo tu llegada.
Aún tu domingo,
aún de madrugada;
aún tu camino
dirigiendo a mi esperanza…
Aún me arrepiento,
aún sé que me llamas,
aún me lamento,
aún te sonrío a la cara.
Siempre te quiero,
siempre me hablas…
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Ciudad de Guatemala 13 de abril de 2,019






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