Desemboca
todo este amor que siento
en el océano de tu cuerpo
que me abraza
y alimenta con candor de incienso.
Y en la boca
de este péndulo destino
el beso que yo siempre necesito;
sin la escarcha,
sin la herida que produce lo que omito.
Porque eres seda
protegiendo esto nuestro
de todos los anticuerpos
a que nos enfrenta aún la edad…
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 15 de abril de 2,019






Deja un comentario