En mi rutina diaria, satisfactoria y acelerada, siempre queda un minuto vacío que lleno con la eternidad de la que siempre hablabas; y en ese preciso instante volvemos a estar juntos, volvemos a obsequiarnos la mirada.
©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 26 de enero de 2,019

Deja un comentario