Siempre me he sentido cómodo con el cansancio físico. Sentir que he llevado mi cuerpo al límite siempre ha sido un sinónimo de satisfacción para mí.
Y aunque en esta ocasión no se trate de razones deportivas, eróticas ni de jornadas maratónica de escritura; la satisfacción del deber cumplido me relaja.
Sobrevivir a una jornada tan complicada y no perder, por completo, la cordura es bastante reconfortante…
«Nada ha sido sencillo, no lo ha sido estar vivo…».
MESSIERAL
Nota del Autor
Muchas gracias por leer esta entrada, te invito a acompañarme, además, en mis redes sociales dando clic en los enlaces
a continuación. Muchas gracias por estar.

Deja un comentario