Me confesaba en voz baja: quiero ser tuya y de nadie más. Me confesaba palabras que su pareja jamás oirá. 

Y yo me quedaba tan tranquilo, hay cosas malas que saben bien; hay cosas buenas que acaban mal… Y siempre así será. 

MESSIERAL



Anuncios

Deja un comentario

Últimas Entradas

Entradas más Vistas