- Página de inicio
-
Por No Decir
Nunca será suficiente esta bancarrota existencial que no se obvia porque sí, ni cada una de las estúpidas horas que dejas escapar por no decir.
-
Una Señal Para No Dejar Pasar
Quizás sea una señal para no desaprovechar; la oscuridad encantadora en tus pupilas y tus rubios cabellos que al cielo obnubilan; quizás sea una señal para no dejar pasar…
-
Adicción Psicológica
Eras una adicción ideosincrática que me besaba sin pausas, que me reconstruía y desmantelaba los planes para esconderse en mis notas blancas.
-
Días Complicados y Una Luz Oportuna
Días complicados y una luz oportuna para cruzar de su mano un túnel, un mal trago; o un final de año complicado.
-
Tu Silueta y este Amor que Ahora nos Arde
No apagues todas las luces, quiero conservar este último momento como algo memorable; tu silueta y este amor que ahora nos arde.
-
De Todo Movimiento
Mi nave ha caído al centro de tu mar embravecido y me has salvado, de todo movimiento que, sin descanso, procuraba quedarse con lo mío…
-
Cuando Estoy más Solo que Siempre
Cuando estoy más solo que siempre sólo tú conoces la forma adecuada para cuidarme de todo esto que soy.
-
Entre Fulgores
Sé que debimos ser eternos cuando repentinamente recuerdo lo mucho que aún te quiero y todas esas veces, de ese tiempo, cuando solías perder el miedo a los ascensores y yo a verme atrapado, sin poderme mover, entre fulgores.
-
Por la Chica que no Conoces
Estoy loco por la chica que no conoces y ella por mí; y nos queremos tanto que fuimos capaces de dejarnos ir… No lo arruines más, esto ya era difícil desde antes de que te lo contara a ti.
-
Aún No Comienza el Fin del Mundo
Aún no comienza el fin del mundo y ya te comienzo a extrañar; aún no comienza el fin del mundo y te he comenzado a necesitar…
-
Te Veo Crecer
Te veo crecer a la distancia que, supongo, hace falta; y te deseo el bien más de lo que se lo he deseado a mis propias palabras.
-
Las Nubes
Las nubes se emborrachan por nosotros y la caída libre de sus lágrimas es una bendición de trazos sonoros; porque aunque lejanas nuestras almas aún comparten lo que queda de nuestros rostros.