• El Peligro que Tanto Excita

    Ya no pienso a diario en el peligro que tanto excita a una mente que no conocía cómo estar tranquila.

  • Tus Luces

    Cuantifico (tus luces), —espero el gran momento—; lloran lento (las cruces) desdibujas tormento.

  • La Promesa de un Próximo Encuentro

    Muerdes mi pecho, mi mano te ahorca, se ciñe en la unión de nuestros sexos la promesa de un próximo encuentro.

  • Final de Concierto

    —Escribimos el cuento—, sin pensar (si era cierto) el (extraño lamento) —de final de concierto—.

  • Mi Refugio y mi Portento

    Cada una en su momento fue mi refugio y mi portento, cada una en su cadencia, cada una con su cuerpo.

  • En las Coordenadas Propias del Milagro

    Es grandioso el amor cuando fluye en las coordenadas propias del milagro.

  • Sin tu Sombra

    Sin confundir amor con (sensación de ti); lo digo *sin pudor*: —sin tu sombra yo flui—.

  • Mi Único Refugio es Respirar

    Mi único refugio es respirar, llenar de versos todo mi estudio y esperar, maldita sea, esperar.

  • Si Te Desnudas Completa

    Ojalá que, si cruzas mi puerta, seas capaz de verme sonreír; y que si te desnudas completa seas capaz de quedarte a vivir.

  • Este Atardecer

    Se te olvidó que este atardecer que no será igual que otros te lo has perdido.

  • Recuperar Toda Calma

    Recuperar toda calma ahora depende solamente de mi instinto.

  • Final del Infortunio

    —Saliva de escorpión—, final del *infortunio* para mi corazón, —el mismo mes de junio—.