• Un Rincón del Infierno

    Nos reímos del tiempo, del deber, del océano entre nosotros… Porque, aunque el mundo nos separe, hay un rincón del infierno donde nuestras almas aún se devoran.

  • Roce

    —Arde nuestro susurro—, (sigiloso, constante), como eco en mi montaña, como roce —tu carne—.

  • Cada Vez que te Acercas

    No te has dado cuenta, pero cada vez que te acercas se te hace imposible volver al punto inicial. No te has dado cuenta, pero acercarnos tiene consecuencias; la nuestra comienza a brillar.

  • Quinqué, Fuego, Destino

    (​Brillan impresionantes) los juegos preferidos ​de ​—una de mis amantes​—: ​—quinqué​—, *fuego*, (destino).

  • Movimiento Perverso de Gran Intensidad

    Desaparecí dentro de tu boca, fui tu alimento; movimiento perverso de gran intensidad. Aparecí dentro de tu historia, fui tu comienzo; movimiento perfecto en la cara de un final.

  • En Algunas Silenciosas Formas

    Suena el piano y desaparezco, morir en algunas formas silenciosas no estaría nada mal.

  • El Recorrido

    Quieres que recorra tu cuerpo y no sabes que conozco de memoria el recorrido; no recuerdas el momento, el instante, el invierno en el que con deseo nos consumimos.

  • Tu Mano Diurna

    Llevas tu mano (diurna) —al centro del pecado—; ​si mi voz *te desnuda*, te quise haber (flechado).

  • Lo Siempre Extraordinario

    Quizás no sea lo más conveniente, quizás no sea lo más indicado; pero en esta vida nadie me ha hecho sentir más feliz, nadie ha sabido traer a mi camino lo siempre extraordinario.

  • El Umbral más Pequeño

    *Azoté* (tiernamente) ​el umbral más pequeño; ​siempre —lo intensamente—, ​(amaba su diseño).

  • Harto de Dejar Pasar

    Ya he soportado todo el dolor que, incluso, de tanto dejó de doler; pero no puedo con la mediocridad que trae oculto un puñal de manipulación. Estoy harto de tanto esperar, estoy harto de dejar pasar.

  • La Incalculable Soledad

    Apareciste un día frente a mi portal, desnuda, inequívoca, temperamental…