• Aquellos Labios

    Ya aprendimos a doler, ya entendimos que no es sano y que salvar lo nuestro siempre estuvo en nuestras manos…

  • Su Obra Maestra

    Ya aprendimos a doler, ya entendimos que no es sano y que salvar lo nuestro siempre estuvo en nuestras manos…

  • En Nuestras Manos

    Ya aprendimos a doler, ya entendimos que no es sano y que salvar lo nuestro siempre estuvo en nuestras manos.

  • En la Forma de tu Voz

    No hay mejor sensación que esta que aparece en mi cuerpo; cuando sé que las puertas se han abierto y todo lo que tanto he soñado se aproxima en la forma de tu voz…

  • Te Enseñaría a Besar

    Te enseñaría a besar por primera vez, todas las veces que volvamos a encontrarnos por la vida.

  • La Materia que Compone al Fuego (Versión Revisada)

    Yo te amo, aunque deje de amarte; te amo hoy, con cada latido en mis letras y el pulso en mi canto, con el alma incendiada y la materia primigenia que compone al fuego.

  • Los Demonios Agitados del Desvelo

    Todos los demonios agitados del desvelo se contendrán, solamente cuando tu abrazo me dé fuerzas.

  • Sostengo tus Caderas

    Sostengo tus caderas y la esperanza del mundo se renueva; desnudarte es un acto necesario, intempestivo y libertario.

  • La Perfección

    Mis manos siempre trazan líneas en tu piel, como las de un artista desesperado por capturar la perfección; antes de que se desvanezca el amanecer.

  • Un Poco de Locura

    El sonido de tu risa se mezcló con el crujir de mis sábanas, como si ambos supiéramos que el placer siempre viene acompañado de un poco de locura.

  • Mi Aliento en tu Cuello

    La humedad de mi aliento en tu cuello fue la promesa de un pecado que llevábamos demasiado tiempo posponiendo.

  • Cada Rincón de tu Cuerpo

    No hablamos. Mi lengua recordó cada rincón de tu cuerpo antes de que las palabras pudieran interferir.