Ojos de Huracán (Bésame)

Bésame,
despierta a mis labios del letargo,
llévame lejos de mi pasado inmediato;
bésame,
reanuda la buena suerte de mi alma
quédate con la parte que de mí amas.

Bésame,
hazme despertar entre tus brazos
y ciñe tu mirada a mis andamios;
bésame,
no permitas que caiga al vacío
de vivir sin nuevos besos vivos.

Porque la vida me ha herido
y más que la vida una mujer;
aún abarca, mis huesos, el desequilibrio
pero el día que quieras, tú, podrías hacerme volver.

Siento que la vida renueva su oportunidad
al ponerte frente a mí, con tus ojos de huracán,
tú podrás hacerme volver con un sólo roce
y yo estaré feliz de poderte acompañar.

Bésame,
con tus labios hermosos que quizás
sabrán reparar al duende herido
que intenta los versos para estar,
cada día, un poco más tranquilo…

Bésame,
despierta a mis labios del letargo,
desdibuja el invierno de mi cuerpo
y arrópame con el calor de tu verso
infinito y bellamente endemoniado…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 10 de febrero de 2,017

Anuncios

Como se Besan las Cosas Importantes

Puede ser que la vida
sea un ensayo del paraíso,
del primer invierno o la salida
de emergencia de tu antiguo piso.

Y puede ser que nuestro amor
sea un simulacro de desastre afortunado,
una fórmula con sabor a complot
que sólo entendemos tú y yo.

Porque esta mañana
mientras aún dormías,
he tomado tu vida entre la mía
como si se tratase de un caramelo
atrapado en el cielo de mis cuentos.

Y aunque empiece a llover
te seguiré observando otro medio día,
hasta que la luna aburra al detalle ingenuo
de un volcán que excitado abraza a su señuelo.

Así que bésame como se besan las cosas importantes,
sin poder disfrutarlo, del todo, por el miedo a que se acabe.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de diciembre de 2,016

Insistir

Enamorado de ti, me caigo muy bien,
de tu radar impaciente y su vivir,
me late el corazón mucho más rojo
cada instante en que yo pienso en ti,
no hay colores que reconozca mi luz
si tú no quieres huir conmigo al sur.

Enamorado de ti, no tengo que temer,
de tus maneras de diosa princesa
y de tus huellas delimitando mi andar,
es un momento tan superficial
amar el atardecer cada vez que no estás.

Si el sol aparece tras cada noche
seguramente es para poder admirarte a ti,
si la luna toma su posición por las noches
quizás es porque espera tu secreto descubrir,
le he hablado tantas veces de tus caricias,
le he hablado tantas veces de tu mirar,
quizás aún no descifra la magia por la que te sé adorar.

Bésame y apaga el tiempo, el pasado y nuestro último adiós,
si esperaba un milagro, ese milagro fue mecer decantado
tu cuerpo pequeño y sublime esas noches antes de dormir,
es fácil saber por las piernas de quién uno quiere insistir…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

Serenata a la Luz del Amor

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
unos besos de luz y un torrente de sal,
promesas desvanecidas por la realidad,
seis lunas con sabor a diciembre y su temporal,
un trocito de mar, un silente maullido de sirena
que se resiste a callar, que se resiste a flotar.

Dos colibríes se abrazan de frente,
no hay dudas, es lo que se siente,
yo quiero quedarme a vivir en tu risa,
hacer de tu vida mi cruel herida,
quedarme no porque quiero
sino porque, por más que lo intento,
no puedo escapar, no sé escapar
y aunque lo he deseado no te dejo de amar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan tonta como para herirme, sólo tú,
pero tienes tu gracia cuando te desnudas el alma
y perjuras que es la última vez, que serás la mejor de las damas,
si eres daga, igual, no habrá manera de saberlo si se va a desangrar.

Pero también sé que nadie en el mundo me ama como tú,
que nadie es tan lista como para hacerme feliz, sólo tú,
y aunque tienes desgracia en las pupilas que me miran así,
yo te juro que a ninguna le hice el amor como a ti,
otras fueron mejores que tú, pero yo quiero ser el mejor sólo aquí.

Bésame y escucha esta serenata a la luz del amor,
no tengo miedo de decir lo que siento como lo siento,
no tengo miedo de dejarme amar por la estampida
que supone saberme perdido en tus manos de niña,
tú no tengas miedo de dejarte arrancar toda vida
anterior, que lejos de mí te hizo ser desdichada,
porque quiero hacerte feliz y hacerte reír, dejarte la mecha encendida
y explosionarte el corazón con cada beso, con cada lunar de caricia…

Una serenata bonita sólo para ti,
un canto de voz barítono que nace de mí,
dos amantes que siempre, que antes, que hoy
y no quiero pensar que esto no te lo doy,
eres una abejita dorada, la belleza de una maravilla rajada,
dos gotitas de miel derramadas, en el abecedé perdí otra vez,
eres rama, raíz, un enjambre y cuarenta mil maneras de mejorarlas…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 05/06/2016

Antídoto Enfermera

Enfermera quiero que se acerque aquí,
ayúdeme a huir, ayúdeme a salir de mí,
un antojo a hierbabuena en sus labios
me aderezan estas ganas de correr y de no ser
más piel por cuenta propia, pero sí en la de usted…

Enfermera alíviame, dame un suero configurado
para olvidar todo pasado, hasta antes de verte pasar,
y ayúdame a emprender un viaje tan lejos de todo,
un viaje tan lejos del mundo, de mi lado sedentario líbrame.

Hay un poco de formol en mi corazón,
lo puedes extraer con jeringuillas sin color,
puedes hacerlo latir otra vez, despiértalo,
puedes hacerlo reír de nuevo, bésalo…

Bésame el corazón con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
bésame la piel con esas drogas indecentes
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Enfermera este no es mi hogar,
este no es mi universo, ni mi mal,
este no es mi rascacielos favorito,
ni el color que puedo adivinar,
este no es el bien que prometimos,
llévame, bésame, quiéreme y no enfermaré.

Hay un poco de formol en mi conciencia,
lo puedes extraer con jeringuillas sin dolor,
puedes hacerla sentir otra vez, despiértala,
puedes hacerla vivir de nuevo, bésala…

Bésame la conciencia con ese antídoto
que traes puesto en la mirada,
que el coma profundo acabe esta noche,
bésame el tercer ojo con esas drogas terminales
que traes en las huellas dactilares, sálvame…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/05/2016

Amantes en Séptimo Día

Un beso detuvo aquel baile,
el vaivén de lo inevitable, entrando a escena,
es casi como un momento secreto que no se le cuenta a nadie.

Y el frío frotó su belleza entre los labios
de una bailarina y un karateca reencontrados,
el dojo y el teatro, encantado, tomados de la mano,
bésame si acaso tienes miedo, bésame en silencio,
siente esta adrenalina desdibujando antepasados tan complejos.

Que la fuerza y la decencia encajan justamente
en una misma cama si acaso hay verdad constante,
es una visita de lo celestial a la alcoba silente,
en ese preciso instante en el que amantes
juegan al séptimo día de Dios, luego de ver que su creación
era perfecta y terriblemente libre, lo mismo ellos
después de hacer el amor, después de alterar el amor.

Un baile tan cercano, un baile solitario acompañando
y las notas del poder de dos almas enamoradas,
toda solución al mundo herido y sus dados mal lanzados.

Bésame si acaso tienes besos, bésame si tu baile es cierto,
que una kata la reemplacen tus almohadas sosteniendo el cuento
de un príncipe con princesa, arropados por un momento,
que intentan eternizar o morir en el mismo intento.

Bésame si acaso tienes aliento, bésame y no detengas al viento,
siente entre tu alma y tu pecho un cierzo entero que no conoce el duelo,
que celebra y que se alegra por la paz del mundo que hoy iniciamos
y no me sueltes a menos de que sea un acto reflejo en el que perduraremos,
un segundo después, unidos por un beso, por ese mismo beso y ese mismo viento.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 24/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Sígueme en mis redes sociales:
FacebookTwitterInstagram

Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas