Caída Libre en Gotas de Lluvia

Como gotas de lluvia deslizándose
en hojas de árboles altos,
caída libre al infinito terrenal,
penetrando la tierra y sus misterios,
llevando aroma de calma a la humanidad
que ya se arropa el alma y la piel,
abrazados al candor de quien se fue.

Evoca la memoria de lo que fue,
pasadizo secreto a un mundo perfecto,
quise quedarme a vivir para siempre allí
pero todo, hoy, es parte tan sólo
del anhelo, de volver a esos conciertos
de aves azules cada mañana de enero.

Hay un niño sonriente en mi interior,
sus ganas de ser cantante y su balón de fútbol,
el diciembre que le atormentaba desde los cinco,
un iracundo deseo de escapar y correr, y volar,
una lágrima inocente que también se desprende
y cae al infinito de la piel de sus mejillas,
donde convergen sonrisa y herida, con sutileza
también un primer beso y un golpe a la encía.

Quiéreme como me quisiste ayer, me dice,
vuelve la vista a lo sencillo, vuelve a ver,
no escapes más de los silencios que provocan
que un mundo dolente se vuelva sublime y algo más.

Como gotas de lluvia explosionando
contra el metal de los autos de ciudad,
caída libre al infinito material,
penetrando la guerra y sus misterios,
llevando aroma de calma a la humanidad
que ya se arropa el alma y la piel,
abrazados al candor de quien se fue.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

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MOR en Caída

Una pócima en receta, para el mal de ti,
una mezcla mágica de salitre y alquitrán,
los dos últimos besos de tu engaño,
una pizca de tu desnudez para embriagar…

Un copo de nieve deshecho a tiros,
los nueve estigmas de prestidigitador,
un león sin dientes de armonio ni sexo,
no te das cuenta pero algo está ocurriendo.

Eclipse de vida con sangre azul arterial,
cremación de un mal amor antojadizo y cruel,
materia oscura de un corazón en decadencia,
al final no es tan especial este MOR en caída.

Prometiste tantas cosas, me quedó la insatisfacción
de una maga tonta con Jolly Jokers escondidos en las mangas
y saben las espadas que atraviesan corazones que me voy,
que no se vuelve a morir ya muerto, devastado y sin color.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 06/03/2016

Muchas gracias por sus ojos,
también les invito a leer estos poemas:
Cincuenta besos, dos amantes y una misma soledad
Elegir(te)
Al pan, pan y albino vino
La Blanca más Morena que Besé
Yo Escribo Para Usted