Vals Incompleto de Indomables Sonidos

Yo era su cantante, ella era mi pintora,
entre acordes y óleos campos de auroras,
para sus labios, rosa suavidad, eran mis besos,
para sus lunares en trilogías triangulares mi mundo intenso.

Yo era su poeta, ella mi dibujante,
entre versos y grafito cada instante,
manchamos el lienzo de sábanas blancas
con ideas y cruciales creaciones de arte,
sería posible amarse más, sería posible amarle.

Un paso a la vez, de tres, en un vals incompleto,
dos besos intensos bajo la luna llena de caducidad,
un beso a la vez, de miles en un soneto perfecto,
dos manos unidas por la sordidez de la opinión general,
sabía al café predilecto de mi pradera, sabía sincera,
pero pudo más un destino a capricho y caminos distintos
con fruto en común, que es el producto exclusivo,
de aquellos mundos pequeñitos que fabricamos los dos,
que explosionamos hermosos cual indomables sonidos…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 07/05/2016

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El Cantante

El corazón en un trapecio,
decidido a caer sin red,
directo al suelo y levantar
tanto polvo y tanto ruido
para que el mundo no pudiera
dejarlo de notar…

Ángel de fuego en la garganta,
demonio de sonido en el diafragma,
una canción y otra, lágrima sonrisa,
reverberación añadida para llegar más
porque el propósito siempre fue impactar,
tocar y meter mano al alma de los demás.

Un escenario y otros nueve por delante, siete lágrimas,
cuarenta y tres sonrisas y aplausos multipar,
líneas blancas de canción inhaladas sin pudor,
dame otra nota yo compongo la derrota, la tristeza,
la sonrisa, el prodigio silencioso y el amor.

Miel para cuidar las cuerdas de guitarra,
pasta para las cuerdas bucales, añoraba,
la inclemencia del tiempo inspiraba ese verso,
el eterno esbozo de perfeccionismo desgarrado
y dos mil horas dedicadas a un mismo canto.

Se presenta en la ciudad, hoy lo vi cruzando las calles,
guitarra en mano, estuche para cubrir lo incurable,
tiene rasgos de cien pieles tersas y siete inolvidables,
pedalea la vida con toda la fuerza de gravedad que le sale
y hace poco me contaron que de sus amores antiguos hizo muelles.

Se presenta hoy en la ciudad, lo verás ardiendo voz desde la platea,
escucharás su canto y no querrás volver a despegarte de su hechizo,
su dolor será el tuyo, su canción una idea o un sueño, tuyo, mismo,
se repetirá en tu mente de manera intolerante pero exquisita
y el mundo no terminará esta noche, nunca esta noche,
mientras empuñe su guitarra y te atorbellinen sus canciones…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 28/03/2016

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