Restos Sagrados del Fuego que Jamás Olvidaré

Que diminuta es la esperanza cuando tú te vas,
las auroras pausan sus latidos en el litoral
de secuencias que prometen la total oscuridad
y, de verdad, te digo que todo se descompone cuando tú te vas…

Pero cuando vuelves la paz la firman las gaviotas
con los peces que habitan el mar y las historias;
le crece nueva piel a las heridas de los puertos
y, si parece demasiado, también renacen verdes los boleros en su canto.

Porque cuando vuelves la savia del color de mi canción,
inmersa en un sueño que no olvida su intención,
recorre los cuerpos de obsidiana que los sueños imprecisos,
de tu amor y el mío, entregan a los cantos del recuerdo clandestino.

Como restos sagrados del fuego que jamás olvidaré.

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 7 de marzo de 2,017

 

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Eres todo lo que mis escritores y escritoras favoritas tanto temían al mencionar el amor… Todo canto y toda historia que se incorpora al color de un verso en los ojos de un lector…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 26 de febrero de 2,017

En la Ciudad de la Canción

En la ciudad de la canción
se marchan a dormir las luces
y abren las puertas del bar
más hermoso de toda la estación;
llueven, despacio, los ocres
misteriosos del amar,
cuando amar nace del canto de una voz.

El diafragma comprime ese grito
que ha nacido del centro de ti,
es sublime el temblor florecido
de la ruptura de lo humano y lo divino;
celeste siempre es el cristal
a través del que me miras pasar,
yo no quería la soledad
y estando solo fue que te aprendí a extrañar.

Mírame a los ojos si olvidas el mar
y besa despacio los hilos del solar
en el que escondes tus embarcaciones
por el miedo a naufragar;
mírame a los labios si olvidas la ciudad
y roza sin prisas los caminos de coral
en los que el alma exhibe sus emociones,
todas ellas, al cantar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de febrero de 2,017

Color Natural

Como un ritmo acompasado
con el fuego fatuo que es llorar,
aparece tu voz consintiendo un vocablo
que me habla de lunas, de su color natural…

Isla nacida del centro de un mito,
lluvia celeste con brazos de sal,
ruido precioso de abrazo escondido,
noches que rezan al Dios de la claridad.

Ojalá que venga en forma de suspiro
cada canción que puedas invocar,
que las hadas sorprendan a los ríos
y un momento de paz al pasar,
pues si canta tu ventura mi canto
será menester no dejarte de amar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24 de octubre de 2,016

Horóscopos, Monedas y Reproches

Febril mi paso trastabillado,
he divisado el sideral sabor,
pero al despertar un árcangel hermoso
me engaña con adulaciones de abejorro,
hoy es un gran día para marcharse,
esta noche no habrá secretos que marchitar
y quizás, a ciegas hoy, nos toque contemplarles.

Te pido que nunca te olvides de este amor,
quizás el universo sea más grande que un sentimiento,
pero te juro que es tan real como cada espacio abierto,
vuelve a respirar donde no exista gravedad y salta tan alto
como no pudiste hacerlo en el centro de este gris atajo.

Duende hermoso alado por la gracia de un unicornio,
tu magia y tu canto deben resonar en el oleaje de mil soles,
llora si es que tienes que llorar, pero no tengas miedo,
las lunas menguantes siempre volverán, no reveles sus secretos.

Hoy es un gran día para agonizar,
esta noche no habrá poemas que ocultar
y quizás, a ciegas hoy, nos toque recordar.

Porque es tan bella la verdad nacida de tus ojos,
en tus labios pude ver la paz universal,
horóscopos, monedas y reproches, te juro que no bastarán,
vuelve al río de magentas imposibles, al púrpura irreal,
yo sé que de tu pecho se ha evaporado aquella nota triste,
quizás ya sea el momento de descansar, pero te juro por la paz,
que horóscopos, monedas y reproches, ya no lastimarán…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/05/2016

Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
deja el desayuno en la mesa de la última vez,
allí lo buscaré cuando amaneza en mi ser,
utiliza las especias que me evoquen tu sazón,
el de tus besos, tus lunares y corazón…

Prepara la comida con trocitos de tu risa,
me quiero alimentar de ti en la distancia,
temprano en las mañanas te sonrio y me pregunto
si es que me miras por qué no te veo yo igual.

Hay algo en ti que me pone muy bien,
hay algo en ti que me dice cosas bonitas,
aunque nadie más me las diga, doble fila,
aparco en la vida de siempre queriendo otra,
una de ti más cerquita en la que también te escriba.

Una vida en la que tú prepares el desayuno
con especias exquisitas y migajas de sonrisas,
una en la que la brisa traiga la hidratación
que le hace falta a las paredes de mi habitación.

Y es que hay algo en ti que me pone muy bien,
si está todo difícil me facilitas la huída necesaria,
tu recuerdo y tu sazón son como postres de antesala,
como cuerpo de guitarra que se quedó al ser pronunciada.

Es hora de vivir amor mío, aunque amanezcas menos americana,
aunque europea hoy te sientas sin las gafas, aquí te pienso en la mañana,
y sé que me piensas, sé que recuerdas esa cena: Abra Kahdabra, Cuerpo de Dama.

El día termina en mi ciudad aunque
la tuya amanezca, ahora mismo,
tan europea como siempre,
es hora de vivir amor mío
porque tú has despertado con mi nombre pronunciado
y yo me voy a dormir arrullado en mis sueños por tu canto,
por los libros inconclusos en tu voz y mis constelaciones de arrumacos…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

Pentagrama de Zafiro y Obsidiana (My Beautiful Fire Dancer)

En mi pentagrama sólo tú bailas,
en el sonido de doce mil monedas
golpeando fuertemente las aceras,
en el sonido agitado de las conservas,
en el canto de los niños africanos,
en el silbato que anuncia el medio tiempo,
en el grito de la vida que ahora empieza
suenas tú cuando en la aurora tu sonrisa desperezas…

En la lluvia mojando la tierra,
en el recuerdo de mi hámster
corriendo, sin fin, en su esfera,
en la risa apacible de mi abuela
y en la esmeralda que fabricó
aquella hermosa y sensual gitana,
ahí suenas tú y sueño contigo,
amanecemos la canción de la vereda
que guía con su cuerpo al abecedario
que abanica en versos los restos de la pena.

Me tomo fuerte de tu mano y al chasquido
de tus nudillos deshidratados corrijo,
mi fuerza ha de ser sólo para amarte,
yo no quiero desarmarte, que por mi casa pasaste,
traías entre las manos un pastel de naranjas,
la dulzura de su sabor cual si fuera tu piel desnuda en calma
y vi tus manos fundirse con la piel de la Magdalena,
me sentí todo un Dios bendito por tu belleza, ya sabes,
en el juego de palabras la verdad es la que manda.

En mi pentagrama sólo tú cantas,
con esa voz de zafiro y obsidiana,
en mi pentagrama eres la clave de Sol renovada,
el alma corazonado de mi cantata renovada.

Yo te canto con el pecho erguido
y los pulmones llenos de sonidos,
yo te canto con las notas de mi olivo,
granadillas sabrosas son tus alegrías,
y tus pies en vaivén al ritmo mi sinapsis,
perderte yo creo que sería hundirme en comillos,
perderte yo creo que sería llenarme de heridas
y sabotear mi universo, puesto que perderte apocalipsis sería…

//And we don´t want to cause chaos tonight
my beautiful fire dancer, we don´t want…//

En mí pentagrama sólo tú bailas
con esa mirada de zafiro y obsidiana,
eres los versos mejores de mi abecedario
y en lenguaje de señas un corazón entre mis manos, colmado.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 11/05/2016