Etiqueta: Chica Desnuda

Observa, Lee, Escucha…

Entradas

Disfruta de las publicaciones más recientes de Messieral.

  • Suave Tentación

    Suave Tentación

    Sitio o confín, ámbar que no acaba, dulce carmín y un beso para el alma. Truco sin magia en esta canción que se canta en tardes cabizbajas; suave tentación, amuleto con trampa, como las caricias de tus manos claras. Si no te olvidé no fue por falta de, mía, voluntad, es culpa de tu infame ternura…

  • LA CHICA DESNUDA DE LA CALLE ROTTERDAM | VIDEO POEMA | MESSIERAL

    La Chica Desnuda de la Calle Rotterdam #Messieral Suscríbete: https://goo.gl/ivb66m Letra, Música y Voz: Messieral Producción: Messieral Studio Canción: The Solstice Orchestra (Messieral) Próximamente en todas las plataformas de Streaming y Descarga Digital. Todos los Derechos Reservados, Año 2,018 Messieral & Messieral Studio Redes Sociales, Streaming, Descarga Digital y Contacto (MESSIERAL): https://plu.us/messieral Redes Sociales, Streaming,…

  • Erotismo para Dos (Contorno Exterior)

    —Sed, sed de ti — Respondió con toda ternura cuando pregunté: — ¿Qué sientes por mí? Y allí estallo en dulce privilegio el corazón oscuro que me latía; porque su don amor era de lluvia a tono con el hermoso sol que se escondía. Nos crearon de un fuego irreverente que además de quemar era…

  • De Memoria tu Noche Desnuda

    Recolectar las lágrimas frescas de tu amor en un recipiente de cuerpo astral para que el cielo decore el frío candor de la belleza de un ángel que se va; porque hay celestes más bellos que el sol y huracanes precisos como un milagro, noches eternas sin dulce color entre peldaños de sabor amargo. Yo…

  • Suave Tentación

    Suave Tentación

    Sitio o confín, ámbar que no acaba, dulce carmín y un beso para el alma. Truco sin magia en esta canción que se canta en tardes cabizbajas; suave tentación, amuleto con trampa, como las caricias de tus manos claras. Si no te olvidé no fue por falta de, mía, voluntad, es culpa de tu infame ternura…

  • Ya te Hablé de la Chica Desnuda…

    Ya te hablé de la chica desnuda, de su piano, de su calle Rotterdam; no de su amuleto de buena ventura, ni de su hermosa forma de matar. Porque estaba tan linda aquella noche que la luna se olvidó de cantar, mecía su voz un nuevo horizonte que a los mares supo fecundar; y yo le vi…