Por Si Acaso Te Amaré

No tendrá el tiempo la decencia
de frenar su prontitud, su ritmo,
para que me alcance el tiempo
y concederte una mejorada despedida;
porque hasta encontrarte no sabía
que el infinito lo guardaron en tus pupilas,
por si acaso un día falta al mundo la energía,
por si acaso un día la sed nos vierte su cobardía…

No tendrá el viento la dolencia
que tendrá mi corazón al besarte
una última vez, hasta la siguiente
si es que la hay en este poema;
porque hasta escucharte decir
que nunca más te volverás a ir,
no estaré seguro de si te pierdo
o si de un silencio innecesario me lleno…

Por si acaso ya te extraño,
por si acaso ya te canto
esa canción de amor
que marca tu más dulce candor;
por si acaso ya te vivo,
por si acaso ya me muero
de tanto no verte,
de tanto desearte
y no saber si vuelves.

Sólo sé que por si acaso te amaré,
que te amaré por si acaso decides volver;
que sin ti al amor le faltan razones de ser…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de febrero de 2,017

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La Herida que Siempre es Mortal

Te vi en televisión,
suerte de vestido y de algodón;
lucías tan contenta
después de la tormenta,
de los besos que olvidados
corrieron agonizando
a los brazos de la cansada
costumbre, tuya, de dudar.

Y entre los adornos que en tu vida
decidiste colocar, vi una lágrima perdida
que no sé si era de verdad;
pero infamia, en el camino,
que elegiste como al vino
que esa noche probarías
junto a quien te quiso desposar.

Apagué toda señal posible,
te juro que no quise saber más,
me ganaba lo invencible
y la herida que siempre es mortal;
hay amores que no mueren
cuando llega su final,
hay amores que te persiguen
hasta ese día en el que no se pueden soportar.

Llorando con el alma intranquila,
recordaba todas aquellas vidas
que a mi lado, tú, juraste querer vivir
y ahora muerdes mi desesperada flor de abril;
creo que jamás llegaré a comprender tu actuar,
tampoco llegaré a comprenderme al extrañar…

Me contaron que al verte atrapada decidiste no escapar,
pero que aún preguntas por mí y me buscas con la mirada en la ciudad;
hay amores que no mueren cuando llega su final,
hay dolores persistentes que uno, siempre, muerde al despertar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 6 de febrero de 2,017

That beach, which made us love us more …

Yo estoy sentado en la mesa de siempre, de este íntimo y tranquilo bar, hoy nada de alcohol, sólo un café que tenga el sabor de tus labios y aunque no lo tenga, me engaño y siento tu beso. Sabes, ha sonado nuestra canción, la que evocaba nuestra llovizna con sol y he apretado los puños, he cerrado los ojos para no ver el desastre que hicimos. De nuestro verde azulado hoy queda un blanco tan incómodo como el vacío, si tan sólo estuvieras aquí, para arreglarlo todo a los besos, para sacudir el enjambre del mundo y que todas esas abejas que nos gritan en los oídos se alejen, para volver a escuchar tu voz, para que escuches mi voz, para que no perdamos el tiempo y estemos juntos, sin prestar de nuestro tiempo a gente que jamás mereció la pena, que jamás mereció un segundo.

Sorbo a sorbo el viento me angustia, no estás a mi lado y aunque sé exactamente dónde estás, no me basta, no es junto a mí. Todos estos kilómetros de por medio cortan como afilados y desobedientes cuchillos de faquir , me sangra un poco el corazón y aunque te he perdonado por todos esos fallos, el misterio de saber si por fin eres sincera y si seremos en realidad el uno para la otra, hasta el fin, me agobia por las noches y no me deja respirar con calma. Yo quiero creer en ti, que tú creas en nosotros, que entiendas que el amor siempre ha sido algo más grande y verdadero, deshalb baby it’s not necessary to lie.

Ya no hay nada que temer, todo lo que no queríamos lo tenemos frente a nosotros, todo este dolor que siento, todo ese temor que te muerde sin clemencia, todo este desastre y el esquelético esbozo que es, ahora, aquel amor total que quisimos fabricar. Dime a dónde irás si vas sin mí, dime si vale la pena seguirnos lastimando, seguir discutiendo por cosas que no van a hacer más fuerte nuestro amor. Te he amado como un caballero a su doncella, con el alma enardecido, con las fuerzas del dragón y el enigma del quetzal. Ven conmigo y no diluyas en el agua de las zozobras todo esto que te he dado sólo a ti, unendlichkeit just for you.

Llévame a la magia que sólo tú me has entregado, devuélveme a la playa en la que jamás hubo marea imposible, en la que te hice el amor sin haberte conocido aún, en la que nos espera la libertad y la tranquilidad que merecemos. Ya no llames a la puerta del demonio, ya no marques nuestras pieles con la herida del desahucio, invítame a confiar en tus caricias, en tus cariñosos modos de princesa deliciosa, que no abarque, nunca más, la tristeza a nuestra eterna canción de amor…  Nimm mich to that beach, which made us love us more …

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 03/03/2016

Muchas gracias por sus ojos,
también les invito a leer estos poemas:
Mariposa Oscura de Pétalos Mortíferos
Elegir(te)

Al pan, pan y albino vino
La Blanca más Morena que Besé
Yo Escribo Para Usted

La fotografía: Un Respiro de Paz, es propiedad y arte de Rocío Pardos a quien pueden seguir a través de su Blog: FOTOGRAFÍA ROCÍO PH y también pueden seguirla en su Fan Page de Facebook: UN VIAJE DE DIEZ MIL KILÓMETROS EMPIEZA POR UN SOLO PASO

Ese Amor Incivilizado que Tanto Esperabas, Soy Yo…

Ese rojo intenso de la constelación de la que vengo no es casualidad y mi intensidad ahora está en donde debe, en ti. No hay otro lugar, no hay otro hogar para mí. Eres la luz clara del astro más brillante en el universo, esa que predestinada para mí llegó a iluminarme, a marcarme el camino correcto, luego de haberme perdido por mano propia tantos años.

 

Hay dentro mío un rebelde, inconforme con las costumbres obsoletas, enardecido y vivo para con lo extraordinario, y sí, yo fui el que se partió de risa cuando el sacerdote dijo que Jesús nunca se hubiera atrevido a posar una mano sobre la piel de la Magdalena, con malas intenciones, porque jamás he creído que el amor y el sexo consciente sean una mala intención. Sí, yo partí el retrovisor de la patrulla de policía, de antebrazo como copiloto de aquella motocicleta roja, luego de su intento de mordida y extorsión, y sí, yo  me enamoré de ti hace muchísimos años, y a la distancia te hice mía. Sí, yo continué gustando de ti, sí, me importó muy poco quien estuviera a tu lado, porque en realidad tu dueño siempre he sido yo. Y la dueña de mis atenciones, de mi lucha infinita, de mis cursilerías, de mi pensamiento, de mis ganas y emociones más profundas siempre has sido tú.
 
El concepto que tienes de mí, es más amplio, incluso, que el que yo podría tener de mí, eso me reta a ser cada día y cada momento mejor para ti, nunca voy a dejar de ser lo que en esencia soy, este terco e incansable Luis Eduardo que te adora obsesivamente, tanto que tras diez años llegó a tu puerta vestido de extranjero, tal como lo prometió y perjuró, para quedarse por siempre contigo, para reclamarte como suya y sólo suya. Decidido e inconforme con la mediocridad, quiero que seas la princesa rebelde que se escape conmigo, a como dé lugar, vamos a ser libres, vamos a estar juntos, en nuestro propio universo y constelación, esa exclusiva para este amor valiente, reservada para nosotros, para ti y para mí, para nadie más.
 
Voy a luchar codo a codo y alma a alma contigo, eres mi razón y causa, sé que el resto de mi vida no lo quiero compartir con nadie más que contigo, sé que eres la mujer a quien quiero amar, seducir, enamorar, conquistar y cautivar a diario por el resto de mis horas infinitas. 
 
Quiero vivir contigo y no sólo vivir en un espacio físico, sino hacer del universo entero nuestro hogar, todo nos pertenece, tanta grandeza sólo puede pertenecer a un amor así de inmenso como el nuestro, cada ventisca, cada gota de rocío, cada estrella nacida en el cielo y cada ciudad del mundo son sólo decoraciones para que vivamos este amor, inmensamente, intenso como nos plazca.
 
 -Las cosas no tienen que ser como todo el mundo dice que son-
 
No somos amantes de promesas rotas e inconclusas, somos amantes de pactos tangibles, de amor real y natural, de libertad conquistada con valor y corazones fortalecidos.
 
Eres todas las canciones que me erizan la piel, eres cada paisaje que resalto con mi mirada fija en él, eres cada mar en el que quiero adentrarme, cada verano y cada nota futura nacida de mis manos, mi mente y mi voz. Eres cada letra de mi poesía, cada rabieta de mi rebeldía, cada sonrisa insumisa de mi viveza, mi sol de las cinco, y la brisa fresca, todo, el alma, el sentido, cada sentido, cada poro de estrella, cada cabello de luna, uno a uno los ojos del tiempo, mi tiempo…
 
Cada nudillo de mis manos, toda la fuerza de mis brazos, toda desembocadura de mi valentía, el infinito de ébano en mis ojos, mi culto secreto a lo extremo, mi devoción a la lluvia a destiempo, a lo inesperado, a las curvas peligrosas y a derrapar… Todo, todo, en tu cuerpecito e inocencia, todo, eres para mí. Todo cuanto necesito y requiero para ser feliz y libre por completo.
 
Y todo eso que no imaginaste nunca querer tanto contigo, eso soy, todo eso que sobre pasa las barreras de cualquier cosa que pudiste desear exclusivamente para ti, eso soy, ese amor incivilizado que tanto esperabas, soy yo…
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 10/01/2016