Balada Romántica On The Rocks

Ella soñaba con ser la musa de alguien,
ser el primer acorde para un cantautor
o talvés ese verso mejor de un poeta,
la mañana y rocío de un anacoreta…

Todos los días se vestía diferente,
disfrazada caminaba por toda la ciudad,
cruzaba un puente, se encerraba en catedral,
perfumaba su oleaje con ganas de encajar.

Se llamaba con otros nombres,
el suyo, creía, no bastaba para conquistar,
la corteza de sus piernas escondía en un rosal,
imantaba lo ficticio con tan poca tempestad.

La encontró un día un cantautor,
a su oído él cantó las canciones más hermosas,
todo acabó en una balada tan romántica on the rocks,
la llamaba inspiración, diosa de claros cometas,
dulce niña de sus sueños y perfecta cadencia de mar…

Se llenaba el alma de sus besos, de su tacto el cuerpo entero,
de su aire el despertar, de su corazón un mundo nuevo,
de sus ganas tantos retos y de sus disfraces todo el amor…

Inevitablemente, inefectivos sus intentos de esconderse
detrás de tantas cosas que no era, le condenaron,
una noche apareció su verdadera imagen, su color,
su llanto, su sonrisa, su mentira, su verdad, su oscuridad.

No bastaba para el cantautor lo que ella era,
lo que hacía, intentaba, lo que ella le decía,
él se encerró en una habitación para no escucharla más,
enamorado y estafado se puso a llorar,
enamorado y deshabitado se puso a temblar…

Se ha quedado sola, ahora no quiere ser musa de alguien más,
sólo de él y lo ha perdido, lo ha dejado marchar, en tempestad,
no volverá y ella no puede pensar en recuperar lo que conquistó
siendo una versión distinta de lo que ella es y vale en realidad…

Espera el milagro que nos aguarda a todos,
espera que el viento se lleve su mala suerte,
que él vuelva arrobado por su gracia y por su piel,
a pesar, de que sabe que es posible, que él no quiera volver…

Hoy la hace llorar una balada romántica que escuchó
en un vídeo por televisión, en la que el cantante explicaba
como las mentiras y disfraces estrellan, contra las rocas de hielo, al amor…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/03/2016

Muchas gracias por estar y por sus ojos.
Para leer más de mis poemas visita Poesías.

Estoy iniciando mi comunidad en Redes Sociales.
Si te interesa acompañarme, adelante y muchas gracias:

Facebook
Twitter
Instagram

Anuncios

-Te Quiero Con El Cielo-

Me enseñó a no rendirme nunca, tenía colores de estrella en sus ojos de luna, siempre tuvo el abrazo correcto, el beso indicado, el coraje de enredo. Una dosis particular de motivos y todos los sentidos dispuestos a mí. Ella como nadie me hizo sentir único entre todos, entre tantos. Fui su primer, su primer eso.

Nos conocimos una mañana de enero, en ese castillo tan lleno de frío, su tímida mirada de niña indecisa me invitó a acercarme, después de besar su mejilla escribimos una fantasía en el cielo, le dejamos un mensaje a Dios para que de antemano cuidara cada paso venidero, para no enamorarnos tanto. Eramos conscientes de que un día vendría el final, si amarraba su mano a la mía, iban a tener que cortárnoslas desde el brazo, aún recuerdo sus labios temblando en aquel beso que pudo ser, hoy no sé si debió, si me equivoqué al canjear por un abrazo ese beso hermoso que se juraron nuestros labios, en el garaje vacío de su casa inclinada.

Le abrazaba por la cintura, ella recostaba su rostro en mi pecho, no hablamos de amor porque nos pareció innecesario, nos prometimos que no llegaríamos a sentirlo para no salir lastimados y creo que resultó, porque aquel amor inventado, el que siempre quisimos ficticio, es el más oportuno y sincero que puedo recordar, aún siento su suspiro de nena en mi cuello callado y sus promesas de siempre quererme en mi fino pasado…

Pudimos hacer el amor sin problemas esa noche de octubre, ya el ciclo tedioso había acabado, pero fue más bonito el desvelo contemplando la luna, buscando a las estrellas en su territorio nocturno de mares silentes. Me dijo esa noche que iría de viaje pero que me llevaría con ella y en cada lugar que ella estuvo, retrató desde el mejor ángulo posible, la necesidad de mi cercanía que tuvo. Volvió y reencontrarnos fue hermoso, fue eterno. No quisimos soltar ese abrazo hasta que dolieron los hombros y las palabras se agotaron de aprontarse, una tras la otra, como si no hubiésemos podido decirnos -Te quiero con el Cielo- las veces suficientes por las tardes de aquel año, que ella hizo para mí, perfecto.

Hoy la recuerdo, deseo que sea la más feliz, aunque sé que no lo es y recuerdo su color favorito, el nombre que puso al peluche que le regalé, hoy recuerdo su voz al llamarme mi amor, mi cielo, mi hombre imposible. Será una coincidencia que inventada ficticia hoy la recuerde como la más verdadera, será coincidencia un trece de junio, será coincidencia esta sonrisa combinada en tonos de amarillo y azul… Será coincidencia que al vernos de nuevo un abrazo cómplice nos haga recordar en silencio.

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 08/03/2016

Muchas gracias por leerme,
les invito a leer estas otras historias en ascuas:
Fruto Único
Gelassenheit
That beach which made us love us more…