Tiempo de Volar

Tiempo de soltar
pero sin malinterpretar,
que yo te seguiré queriendo
aunque las cosas vayan recuperando su lugar.

Tiempo de soltar,
nadie va a llorar
que yo te seguiré pidiendo
que jamás dejes de volar.

Y tiempo para recordar
nuestros mejores momentos,
aunque no vuelvan más.

Temporada de uno más,
del tan esperado último round,
tiempo de cazar sueños rotos
para ser valientes y no volver la vista atrás…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 30 de junio de 2,017

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Con Paso Dulce y Silente

El tiempo avanza como avanza el horizonte,
cada paso más nos aleja, con paso dulce y silente.

Eres el momento del que quise deshacerme,
la semana en la que tus letras no me estremecen.

Yo soy el olvido que no llega temprano a casa,
la cobardía entre tus labios al gritarme a la cara
todas esas mentiras que ahora me hacen recordarte
cuando sólo pienso en el tragicómico momento de alejarme.

Y verás que no es tan personal, muchas cosas de ti han cambiado
y aunque sea para bien, no me siento enamorado;
lo verás, no es tan trascendental, muchas cosas de mí han cambiado tanto
y aunque sea para mal, me he soltado de tus manos.

Tiempo, amigo del huracán, contacto sin rostro, gema ancestral;
agria dulcinea con clandestinidad
y un vacío que me deja estar cerca de ti
esperando desesperadamente a que llegue el fin…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 2 de febrero de 2,017


Publicado originalmente en www.facebook.com/messieral



Al Único Amor Que En La Vida Supe Cierto

Ya delante de la muerte
se esbozará una sonrisa en mi alma, al cierre;
se irán desdibujando las tristezas, en el fin,
cuando el último recuerdo trate de ti.

De las horas de ternura y amor,
de cada uno de los libros que cayeron por el balcón;
yo sobre tus piernas y tú en mi corazón,
como dos copos de nieve perdidos al centro del carbón.

Ya delante de la muerte apretaré tu mano,
sus seis lunares, tantos momentos que no he olvidado;
y desandaré en la memoria cada atajo
que me conduzca al primer encuentro, al beso,
al único amor que en la vida supe cierto.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 13 de enero de 2,017

Huir del Invierno

Al final, huiremos del invierno
en forma de aves surcando aquel cielo,
amotinados los sueños verán
que esto no ha hecho más que sólo comenzar
y en el principio del fin nos verán avanzar.

Después de todo, esta magia inmaterial
fue la causa y el efecto de tan bello despertar,
es la lágrima de fuego de toda salvación,
aunque te olvides del momento doloroso
no te puedes negar la caricia horizontal
que promete el ébano en el más puro final.

Porque el final será el principio,
el principio castaño para el plumaje
irredento de todo incorpóreo presagio,
calando mi alma beberán los gorriones
del néctar pastoso de la verdad hermosa,
como beberán de la tierra las rosas,
como beberán de los cielos nuestras dulces auroras.

En el final huir del invierno,
fin del vuelo solitario,
bandadas de aves surcando
del horizonte cada secreto
y allí, eclipsarán las plumas,
del atardecer a su herida mortal.

Porque el final será el principio,
el principio de la ciencia improbable
que esculpirá en una cáscara de naranja
el mapa del tesoro de aquel cirio frondoso.

Ya no tendremos miedo, el canto será voz,
se hundirán las guerras en la piel del que las comenzó
y allí, nos verán avanzar, su señuelo no nos romperá
porque este fin es el principio que empieza a caminar…

©Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 24/08/2016

En la Piel de un Mismo Fin

Un prontuario para olvidar,
para sobrellevar los días cuatro,
un silencio y de nuevo comenzar,
ver la hora siempre en menos cuarto.

Ser agua de un lago incansable,
radioactividad de mis sueños
que enseñan sus besos importantes
y un sendero de luz impaciente.

Pero no te vas a olvidar de mí
si me besas o me lees, más de mil
segundos, en la piel de un mismo fin.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 07/07/2016

En Punto y Coma

Invencibles comenzamos una historia más,
una que no aparecería ni en los diarios, ni en revistas,
ni en un libro de historia que contaría los grandes hitos de la humanidad.

No importaba cuánto tiempo transcurriría hasta agotarse,
ni cuantos sueños pasarían a ser números alimentando daños colaterales,
no importaba cuánto tiempo transcurriera hasta el desastre,
lo único que podíamos sentir es que aquel era el momento de amarse.

Todo lo que empieza tiene un fin o no lo tiene,
no lo puedes saber sino hasta el momento de empaparse
con el agua claro, de todas y cada una, de las verdades
que no vacilan y que invitan a quedarse o a marcharse.

Invencibles nos amamos por primera vez,
invencibles fuimos dos ciudades firmando la paz,
invencibles como vence la zozobra a la infancia,
indelebles como tinta de ochenta orquídeas francas.

Todo lo que empieza tiene un fin o un desastre,
todo lo que empieza si es verdad no podrá acabarse,
indeleble lo que es cierto y no sólo entretiene,
invencible lo que alivia y no nos hiere.
Invencibles comenzamos una historia más,
una verdadera obra de arte, que acabó en punto y coma,
sin grandes afanes de perder sus vicios inmortales.

Invencibles comenzamos una historia más,
una verdadera obra de arte, que acabó en punto y coma,
sin grandes afanes de perder sus vicios inmorales.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 31/05/2016