Un prontuario para olvidar,
para sobrellevar los días cuatro,
un silencio y de nuevo comenzar,
ver la hora siempre en menos cuarto.
Ser agua de un lago incansable,
radioactividad de mis sueños
que enseñan sus besos importantes
y un sendero de luz impaciente.
Pero no te vas a olvidar de mí
si me besas o me lees, más de mil
segundos, en la piel de un mismo fin.
©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 07/07/2016






Deja un comentario