Etiqueta: Habitación
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Volver despacio sobre nuestros pasos para recordar aquel beso que nos hizo sentir, llegar a aquella banca de piedra, siempre nuestra, reírnos otra vez de las mismas cosas de antes, ¿Aceptas?, el abrazo y tu perfume, el regalo y sentimientos de valores nominales, porque no hace falta que preguntes, acepto el abrazo de tus absolutas…
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Aún quedan restos de equinoccio entre mis labios, no he olvidado tu sabor, ya no hay fuerza que ilumine mi corazón. Es posible que la noche venga con murmullos de esperanza, y que la cordura se esconda al centro de un disfraz de sol, será el paisaje más hermoso amarte en silencio, con ardor, regalarte dos…
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En la magia de aquella habitación, vi duendes sobijeando hadas, a ellas les encantaba, los acariciaban, vi orquídeas levantándose la falda, la parte erótica de cada mantra y un desván ideal para echarse a pensar, a esperar a la chica más guapa aprontarse a subir su cuerpo sobre el mío o llorar. El caso es…
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Mademoiselle Princess SYL no quiere sufrir, dice que tiene suaves las manos, que va a acariciarte siempre sutil, pero que no le dañes la reputación pues sin eso parece que el mundo se le partiera en dos… Mademoiselle Princess SYL tuvo una participación en la tele local de su habitación, le enseñó hasta la sombra…
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Volver despacio sobre nuestros pasos para recordar aquel beso que nos hizo sentir, llegar a aquella banca de piedra, siempre nuestra, reírnos otra vez de las mismas cosas de antes, ¿Aceptas?, el abrazo y tu perfume, el regalo y sentimientos de valores nominales, porque no hace falta que preguntes, acepto el abrazo de tus absolutas…
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Un sueño del que no pudiste despertar, pesadilla delgadita y apuntándote a la yugular, con pasados tan hermosos y casuales, interinos manantiales de un mejor paisaje. Vas corriendo y escapando sin saber de qué, no lo logras y te ensucias toda la ropa de un carbón multicolor, ves el nido de las aves vacío como…
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A estas alturas de mi ruta, no existen razones para seguir escondiendo tu historia, para guardarla tan profunda en el rellano de mis silencios. Ya no basta fantasear con tu cuerpo y todo lo que te conforma en otras figuras abyectas y mecánicas que me abruman. Diciembre cuatro, un veinte y cero siete, luego de…

