Nuestra Poesía

Cuando caigan abajo los muros
que han construido los años
y el amuleto de nuestra fortuna
tenga voz de mar entre sus lunas;
se alce la verdad como bien necesario
y caiga la mentira en nombre del abecedario,
confiaremos plenamente en las esquirlas
que lanzará al mundo toda nuestra poesía
llenando corazones y almas contemporáneas
del sentimiento que antaño florecía entre la brea.

Ni batallones, ni venganzas a las puertas
de la ciudad, ni el duelo de nuestras cautelas
sabrán detener a la palabra como bien precioso
capaz de anestesiar toda guerra y todo acoso
planeado en contra de las artes acostumbradas
a la paz y a la aceptación con finales de esperanza.

Conoce tu pena y conoce tu dolor,
sabe como piensas sin invadir tu traslación;
viento perpetuo de un hogar
que alguna vez solías frecuentar,
el mundo era otra cosa
y duelen en niveles más profundos,
de los que tú creías, los inviernos tan ruidosos.

Pero alzará su voz libertaria
la poesía, invadiendo poro y arteria
del mundo que hasta entonces, en llamas, yacía;
sobrarán poemas en las calles que frecuentes
y juglares regirán los equitativos mandos
de un sólo país que perdurará en nombre del verso.

Y allí te encontraré, y allí nos encontraremos,
a viva voz ardiendo al recitar cada nuevo silencio;
sigue el mapa del tesoro, en su más vacío anverso,
y atrévete a crear, de nuestra poesía, un nuevo universo…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 3 de febrero de 2,017