Silencio Híbrido

Por todo esto que no entiendo,
por lo mucho que te extraño
y por lo poco que te necesito,
tengo por obligación nombrar
que hasta hace unos meses
tú eras mi universo, mi verdad.

Pero como casi toda la belleza
que me hace sentir bien,
te alejaste poco a poco, una cometa
enredada entre los dientes del afán,
por inventar una explicación a una mentira más.

Y llueve tanto que desangra el viento,
me duele tanto no recordar sabor o verso
que dedicado a tu cielo, hoy me muerde
dejando un mal sabor sobre mis huesos.

Y llueve tanto que se estruja el ancho cuero
que durante tantas vidas protegía nuestro amor,
es mi tristeza superior, invertebrada entre tanto dolor,
sufren alabanzas prometiendo un nuevo infierno,
ya no sé cargar tu cruz, no sé seguir tu juego.

Me estoy desintoxicando de tus besos y el veneno,
me estoy entregando a las arenas del desierto,
como un caballero consciente de su destino:
Desfavorable pero con esperanza en lo divino.

Porque dentro mío ha nacido un híbrido,
que es mixtura entre esa parte de mí que te ama
y la que quiere dejarte guardada en un rincón de mi olvido.

Me he arrancado trozos de mi propia piel,
estoy construyendo con ellos un velero,
me voy a marchar a dónde tú no estés
y aunque no entiendas este sufrimiento
ya vendrá el silencio a darle explicaciones a tu cuerpo.

Messieral
Ciudad de Guatemala 01/06/2016

Voy en Calma

Voy en calma
como las olas desprendiendo sus migajas,
como esta noche que presume sus pestañas
porque te he vuelto a ver, me hablabas
y volviste a doler pero salvaste el día otra vez.

Te encontré merodeando mis coordenadas,
ya no sentí mi corazón arder, no en llamas,
manipulé los balances de palabras,
ahora tú eres la respuesta a las semanas,
las semanas de tristeza que rompí con las manos
y la respuesta a la desesperanza que cruzamos.

Me llamaste por mi nombre y con firmeza
tomaste mi mano con la devoción que acostumbrabas,
volví sobre mis pasos y ya no dolió,
volví sobre el recuerdo complicado y ya no acabó,
me he quedado sumergido en pasatiempos del ayer,
pasatiempos que juraba a tus labios y a tu piel.

Voy en calma, ya no precipito las palabras,
estamos bien, estamos muy bien y estaremos mejor,
tú disimula el temblor que yo disimularé el sentido,
las direcciones mal predichas son la mejor aventura
y yo quiero recordarte que alguna vez fuimos parte de esa misma mixtura.

Te regalo cada espacio entre las líneas
del poema infinito que escribí para ti,
te regalo cada beso entredicho que sostuve
por un tiempo limitado a la espera y que perdí,
voy en calma y ya no precipito las palabras,
ya no juro que te amo, ya no me mata tu abrazo,
ahora somos como dos imanes clandestinos,
como dos polaridades que se tejen desiguales,
que se atraen pero que ya no se lo cuentan a nadie…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 26/04/2016