Sin Nuestras Palabras (Parte I)

Cuando junio despierta
también lo hace un recuerdo,
y sabe tanto a un invierno
recorriendo despacio tu silueta;
y sabe tanto como aquella noche, a ti,
en la que olvidaste tu ropa de dormir.

Cuando despierte esta luna
y las siguientes dos en una playa
sellarán las avenidas de la madrugada
los besos predilectos de aquella cama;
y tendrán nuestras siluetas dibujadas
intactas, tan intactas que estarán calladas;
y tendrán nuestras siluetas, arañadas,
necesarias, tan necesarias que hablarán sin nuestras palabras…

Pero despierta también un sentimiento que no tiene nombre
y si lo tuviera posiblemente tendría el sabor de nuestros bordes,
que supieron descifrar los misterios del horizonte inmediato
que no promete, no ata y no utiliza de mala manera los abecedarios.

Cuando junio despierta
pienso en la triada de lunas,
en los celos inexpertos
y el cobarde milagro perfecto;
sin poder olvidar, sin lograr conquistar,
como el cielo a la calma bajo la tempestad
y amanecer para verte despertar…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de junio de 2.017