El Sabor del Cielo

Nunca se ha tratado de distancia
pero en cambio te suplico que no digas nada,
ya tuvimos bastante de instantes tan duros…

No te canses de llamarme en tus sueños,
ni de esperar verme al despertar,
sé que duele, duele tanto no tenernos
en este mismo momento, como ambos queremos…

Pero, yo he aprendido a creer en lo nuestro,
yo he aprendido en tus labios el sabor del cielo,
y tengo menos miedos si tú me abrazas,
porque en tu abrazo habita el calor del universo…

Porque, yo he aprendido a creer otra vez en lo nuestro,
no me desgano si te contemplo, si te busco con mis besos,
en los sentidos de este inevitable cuento, y te cuento…

Que ya no me es posible vivir sin ti,
que aunque lo fuera no quiero estar solo,
me gusta tu compañía y tu beso de mar,
esos ojitos que me invitan a precipitar…

Cuando mires a las estrellas no te olvides
de buscar en ellas el camino que te traiga
a mis brazos, que te esperan impacientes,
a este corazón que sin ti se desespera…

Pero, yo he aprendido a creer en lo nuestro,
yo he aprendido en tus labios el sabor del cielo,
y tengo menos miedos si tú me abrazas,
porque en tu abrazo habita el calor del universo…

Porque, yo he aprendido a creer otra vez en lo nuestro,
no me desgano si te contemplo, si te busco con mis besos
en los sentidos de este inevitable cuento, y te quiero…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 18/03/2016

Muchas gracias por estar y por pasar a leerme.
Para leer más de mis poemas visita  mi sección Poesía.

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Mundo Nuestro (Nuestro Mundo)

Vivo aquí, en un mundo nuestro, a través de una webcam te cuido mientras duermes, lo disfruto porque es algo temporal, algo que te recordaré hasta el cansancio cuando nuestras manos se cansen de todo, menos de entrelazarse entre sí, menos de los paseos por el jardín, menos del -Buenos días amor, es curioso que mi mano te siga buscando con el mismo miedo de que no estés, como en aquellos días cuando me escondías en tu cuarto y nos besábamos la piel.-

Vivo aquí contigo, sólo contigo, y quiero vivir siempre así, junto a ti, demostrándote al final de mis días respirando, que todo lo que dije era cierto, que sólo me gustabas tú, que mis besos ya eran para siempre solamente tuyos, y que mi cuerpo, y que mi amor, y que mi sexo, y que mi ternura, y que mi verdad, que no quise nunca a nadie más en mi vida, que nací ese día en el que sin necesidad de decirlo me dijiste -Sí, a todo sí-
Camino muy rápido, pero a tu lado he decidido ir siempre a tu ritmo, cuidarte siempre, ser sólo tuyo, aunque rebaje en diez de estatus el arrabal del gato que te conquista día con día, no importa, porque mi hogar lo he encontrado en ti, y el lugar más seguro entre tus brazos, y entre tus piernas, mientras la vida me bendiga con ese placer de inmortalidad, de resurrección de cada célula mía que quiere poseer a cada célula tuya…
Sé que desde ya, podemos estar seguros y vivir felices así, soltando todo pasado que no tuvo que ver con nosotros, en proceso de la eternidad de nuestro amor, no existió nadie más, no intentes ni siquiera recordar, porque al mínimo intento ahí estará la imagen y sensaciones de mi boca en tu cuello, mi mano entre tu ropa interior y mi corazón rendido a tus pasos, con las manos afiladas, pues eres mía, y lo has sido siempre, nacimos para encontrarnos, descubrirnos y amarnos siempre, y no hay cabida para mínimo recuerdo de tu pasado, y no hay recuerdo mínimo de mi pasado en mí, el único pasado que conozco es el de tu labio por mi piel, y ¡Vaya que ha pasado…!
Te amo como ni yo mismo sé que te amo, daría mi vida por ti, y hasta el último latido de mi corazón ten por cierto que estaré enamorado de ti y planeando la mejor de mis caras serias para enamorarte desde el cristal del traje de astillas, pero para eso queda mucho tiempo, y claro que sería más sexy largarnos juntos, como quiero que acostumbremos, incluso de esta vida, para juntos llegar a la que venga. (En ese caso ambos sabremos enamorarnos, porque estar serios y con los ojos cerrados ya nos ha enamorado, a ti de mi cuando me has visto dormir a tu lado, a mí de ti cuando te he visto dormir a mi lado) (¿Qué si habrá erección también? Bueno, lo intentaré…)
Si algún día llegas a dudar de si soy el indicado para ti, el mejor, sólo recuerda la vez en la que te pregunté si te hacía sentir cosquillas en el clítoris… Si dudas de lo que sientes, seguro no dudarás de las ganas que tienes de mi lengua en ti, así que vendrás a mí de todas formas y algo lindo haré ese mismo día o al siguiente para enamorarte de nuevo, para que vuelvas a despertar a ese amor que se distrajo, aunque si no lo dudas mejor, porque no pienso dejar de conquistarte y enamorarte nunca, como no quiero que dejes de hacerlo tú, y porque no vas a encontrar a nadie mejor, como sé que no existe para mí nadie mejor que tú. ( Y no pienso dejar de hacerte sentir esas cosquillas)
Tengo la experiencia de un gato sin soberbia, en esto de vivir, nula, la verdad es que ya no me ocupo tanto de preocuparme de las cosas sociales, culturales, vivenciales, gramaticales, políticas y pendejistas, yo vivo si usted respira cerquita mío pensando: -Que bien me besa y me hace el amor este loco, se nota que lo enloquezco, que le encanto y que por eso lo hace tan bien.- (Somos gatos, vale la soberbia en tarros)
Vale tanto que espero no se pierda la hermosa costumbre, ni se pierdan los mortales que fisgonean las redes sociales en busca de algo diferente, el hecho de que algunas de las frases de tus cartas y poemas vayan a dar a mis publicaciones, y que algunas de las frases de estas manos que te encienden con su voz, vayan a dar a tus publicaciones en redes sociales, al oxígeno acelerado en tu respiración, al sístole bravo de tu acelerado corazón, y por qué no, una que otra en húmedos besos bajo tu ropa interior.
Soy el hombre más afortunado de la existencia, nací demente, canalla, vago, vendedor de flores sin aroma, guitarrista de guitarra sin cuerdas, cantante afinado en G de Gato, nocturno, gruñón, bribón, loco,  soberbio, insurrecto, sin ganas de agradar, sin ganas de tantas cosas, incluso de dormir, y aún así me amas con todas tus fuerzas y mucho más, y lo de la lista o lo has resuelto para restaurarme, o lo compartes y disfrutas a mi lado, soy tan afortunado que me besas los labios y el cielo mismo me cuenta que está hecho de.
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 22/04/2015

Ese Amor Incivilizado que Tanto Esperabas, Soy Yo…

Ese rojo intenso de la constelación de la que vengo no es casualidad y mi intensidad ahora está en donde debe, en ti. No hay otro lugar, no hay otro hogar para mí. Eres la luz clara del astro más brillante en el universo, esa que predestinada para mí llegó a iluminarme, a marcarme el camino correcto, luego de haberme perdido por mano propia tantos años.

 

Hay dentro mío un rebelde, inconforme con las costumbres obsoletas, enardecido y vivo para con lo extraordinario, y sí, yo fui el que se partió de risa cuando el sacerdote dijo que Jesús nunca se hubiera atrevido a posar una mano sobre la piel de la Magdalena, con malas intenciones, porque jamás he creído que el amor y el sexo consciente sean una mala intención. Sí, yo partí el retrovisor de la patrulla de policía, de antebrazo como copiloto de aquella motocicleta roja, luego de su intento de mordida y extorsión, y sí, yo  me enamoré de ti hace muchísimos años, y a la distancia te hice mía. Sí, yo continué gustando de ti, sí, me importó muy poco quien estuviera a tu lado, porque en realidad tu dueño siempre he sido yo. Y la dueña de mis atenciones, de mi lucha infinita, de mis cursilerías, de mi pensamiento, de mis ganas y emociones más profundas siempre has sido tú.
 
El concepto que tienes de mí, es más amplio, incluso, que el que yo podría tener de mí, eso me reta a ser cada día y cada momento mejor para ti, nunca voy a dejar de ser lo que en esencia soy, este terco e incansable Luis Eduardo que te adora obsesivamente, tanto que tras diez años llegó a tu puerta vestido de extranjero, tal como lo prometió y perjuró, para quedarse por siempre contigo, para reclamarte como suya y sólo suya. Decidido e inconforme con la mediocridad, quiero que seas la princesa rebelde que se escape conmigo, a como dé lugar, vamos a ser libres, vamos a estar juntos, en nuestro propio universo y constelación, esa exclusiva para este amor valiente, reservada para nosotros, para ti y para mí, para nadie más.
 
Voy a luchar codo a codo y alma a alma contigo, eres mi razón y causa, sé que el resto de mi vida no lo quiero compartir con nadie más que contigo, sé que eres la mujer a quien quiero amar, seducir, enamorar, conquistar y cautivar a diario por el resto de mis horas infinitas. 
 
Quiero vivir contigo y no sólo vivir en un espacio físico, sino hacer del universo entero nuestro hogar, todo nos pertenece, tanta grandeza sólo puede pertenecer a un amor así de inmenso como el nuestro, cada ventisca, cada gota de rocío, cada estrella nacida en el cielo y cada ciudad del mundo son sólo decoraciones para que vivamos este amor, inmensamente, intenso como nos plazca.
 
 -Las cosas no tienen que ser como todo el mundo dice que son-
 
No somos amantes de promesas rotas e inconclusas, somos amantes de pactos tangibles, de amor real y natural, de libertad conquistada con valor y corazones fortalecidos.
 
Eres todas las canciones que me erizan la piel, eres cada paisaje que resalto con mi mirada fija en él, eres cada mar en el que quiero adentrarme, cada verano y cada nota futura nacida de mis manos, mi mente y mi voz. Eres cada letra de mi poesía, cada rabieta de mi rebeldía, cada sonrisa insumisa de mi viveza, mi sol de las cinco, y la brisa fresca, todo, el alma, el sentido, cada sentido, cada poro de estrella, cada cabello de luna, uno a uno los ojos del tiempo, mi tiempo…
 
Cada nudillo de mis manos, toda la fuerza de mis brazos, toda desembocadura de mi valentía, el infinito de ébano en mis ojos, mi culto secreto a lo extremo, mi devoción a la lluvia a destiempo, a lo inesperado, a las curvas peligrosas y a derrapar… Todo, todo, en tu cuerpecito e inocencia, todo, eres para mí. Todo cuanto necesito y requiero para ser feliz y libre por completo.
 
Y todo eso que no imaginaste nunca querer tanto contigo, eso soy, todo eso que sobre pasa las barreras de cualquier cosa que pudiste desear exclusivamente para ti, eso soy, ese amor incivilizado que tanto esperabas, soy yo…
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 10/01/2016