El Lado Izquierdo De Tu Orgasmo

Aprendí de tus ideas a dibujar,
aunque en realidad ya no importe demasiado,
cada lunar de tu marxista necesidad
de dar y recibir toda justicia con tus manos.

Aprendí de tus besos a explorar
la maoísta integridad que tienen los sueños,
tan cercanos a los labios de una promesa,
y del cristal a través del que miramos los secretos.

Aprendí tantas cosas, aprendí,
a llorar con los ojos siempre abiertos,
a no gritar si el mismo dolor carmesí
sigue vivo en la memoria y el recuerdo.

Fuimos siempre uno mismo sien a sien,
piel a piel, sexo a sexo y mano a mano,
noche eterna de esperanza ante un amanecer
de un ideal perfecto que aún no ha despertado.

Y aunque yo no crea en nada, o casi nada,
aunque yo crea en todo o casi todo,
mío totalmente es el placer de haber sido
parte fundamental del lado izquierdo de tu orgasmo…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 5 de agosto de 2,017

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Cada Lunar de la Espalda Lunar de la Patria

Depone sus armas de seducción
la soledad que camina silente,
es angustiante la ciudad y tanto duele,
cuando sentimos en las plazas tanto mal sabor.

Llueve tan fuerte y el agua no humedece la sal,
no quedan poetas gritando tan fuerte al dorsal
de la mano indiferente de un montón de acrobacias,
que inventaron en un circo que revende las entradas
con un precio tan alto que sólo nosotros vamos a pagar.

No hay juglares de frente a la maldad,
ya no se rompen la voz, ni dan la vida por la libertad,
son otros tiempos, son otras formas
en las que nos dejamos intimidar.

Y se ha llevado el mismo improperio
cada lunar de la espalda lunar de la patria,
el ritmo es distinto, el defecto es antiguo,
ya no recibe caricias su hermosa figura,
solamente insultos y lamentos arrogantes,
frío en la piel y fisuras en las postizas dentaduras.

Tienes que alzar la palabra a las voces sordas,
no hay nada que temer, y aunque lo hubiese, no hay que temerle,
porque el orgasmo de tu tierra, te juro,
no es el anuncio de su muerte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 23/06/2016

Estrellita Estrellada

Me está sangrando la herida
que me causé mirándote,
idealizando tus caricias,
me está sangrando y ya no sé
si lo merezco por confiarme de más,
o por soltar aquellas manos que sabían
cuidarme y protegerme de cualquier mal.

Quizás, además de Eva, a Adán le presentaron a otra chica,
pero fue tan dulce, tan amable, tan perfecta en el amor
que le soltó para nunca más contar su historia, salvo a punto de morir,
eso me haría sentir bien, me haría sentir que no estoy tan solo en el error
porque será de ella y no de ti, de quien yo extrañe los besos antes de partir…

Me está sangrando la boca a causa de tu sabor,
la hipocresía no es mi antojo favorito, lo sabías,
me están tiritando los futuros porque al perderte
no te pierdo a ti, la vuelvo a perder a ella,
por dejarla olvidada sin posibles claroscuros
de perfecta noche buena y navidad.

Ojalá emprendieras el vuelo y me dejes,
ojalá te creyeras la mentira de que duele,
ojalá que pagaras esa mala maña
de hacer mal a lo mejor que pudiste tener.

Ojalá un ataque de tos, como a Sabina,
me hubiera impedido concretar mi estupidez,
ojalá pudiera mancillar el infinito,
meter mano bajo la falda de alguien importante
y nunca más dejarme ver…

Ojalá llegara un espejismo
y te llevara a su mentira,
al más profundo de sus abismos,
ojalá pudiera retroceder el tiempo,
si pudiera elegir no conocerte,
y verte a lo lejos ser tan infeliz, no entrometerme,
dejar que el espejismo te llevara a la idea impertinente,
de un sólo orgasmo por vez, en insatisfacciones permanentes.

Así serías tan feliz.

Dime estrellita estrellada:
¿Qué otra imbecilidad te falta?

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 27/05/2016