Sobre la Cama

Dulzura es ver sobre la cama
a la mujer que en la esperanza
es tu verdad despierta;
el verano de tu primer beso,
el mar de tu primer canción,
el primer cuerpo desnudo en tu vuelo,
el primer sentimiento real de tu corazón.

Y sobre esa cama perder el pudor
que exigen las nobles reglas;
romper la ley a excesiva velocidad pero juntos
poniendo a arder una habitación de esas…

Sin vestir las horas bellas
se encuentra la pasión enamorada,
sin huir de las horas nuevas
se encuentra la nobleza de la alborada;
después se sabrá de mí
que una vez fui soberano
de un tono exclusivo carmesí
que naturalmente forma parte de este amor pagano.

Y sobre esa cama perder el pudor
que exigen las nobles reglas;
romper la ley a excesiva velocidad pero juntos
poniendo a arder toda explicación que esté de más…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 26 de abril de 2,018

Sobre la Cama

Dulzura es ver sobre la cama
a la mujer que en la esperanza
es tu verdad despierta;
el verano de tu primer beso,
el mar de tu primer canción,
el primer cuerpo desnudo en tu vuelo,
el primer sentimiento real de tu corazón.

Y sobre esa cama perder el pudor
que exigen las nobles reglas;
romper la ley a excesiva velocidad pero juntos
poniendo a arder una habitación de esas…

Sin vestir las horas bellas
se encuentra la pasión enamorada,
sin huir de las horas nuevas
se encuentra la nobleza de la alborada;
después se sabrá de mí
que una vez fui soberano
de un tono exclusivo carmesí
que naturalmente forma parte de este amor pagano.

Y sobre esa cama perder el pudor
que exigen las nobles reglas;
romper la ley a excesiva velocidad pero juntos
poniendo a arder toda explicación que esté de más…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 26 de abril de 2,018


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En tu Cuerpo

Voy a escribir en tu cuerpo
el erial de la palabra vicio,
como un cheque vencido
en las manos de un cautivo.

Y pondré mi dinero tan lejos,
como lejos tu nombre del viento;
tus orgasmos serán de ocre templo
y el templo el silencio intermedio;
posición necesaria para amantes en duelo
por el amor cuando yace muerto.

Voy a escribir en tu centro
el erial de la palabra nervio,
como un cheque sin remedio
en las manos de un vencido.

Y pondré mis caricias tan lejos
como lejos tu verdad de mi cuerpo;
tus dos manos serán dulce sacrilegio
y sacrilegio mis prosas sin recuerdos.

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 22 de agosto de 2,017

La Chica Desnuda de la Calle Rotterdam

La chica desnuda de la calle Rotterdam,
es también la chica al frente del piano que jamás
olvidaré, ni olvidarán las azucenas que una vez
deshilaron la magia de sus notas al nacer.

La chica desnuda de la calle Rotterdam
cuida sus manos de las caricias del nopal,
llueve preciosa sobre el lienzo de ciudad
que ahora me abarca con tranquilidad
y esboza hermosa el cante de un quizás.

Si te dijera cuánto sueño
con la chica desnuda de la calle Rotterdam,
olvidaría por un instante su figura,
anidaría todo el entrevero del comienzo
de aquellos días en los que la empecé a adorar.

Puede ser que los días me lleven a ella,
o que el momento se acerque como prueba
que habrá que superar para poderla conquistar;
puede ser que los manantiales de hojalata
nos aparten de la tarde en que quisimos cruzar nuestras miradas
y que en su piano una nota nos acaricie el alma.

La chica desnuda de la calle Rotterdam
viste su piel con las fragancias más cercanas
al mismísimo sabor de la divinidad, de la verdad;
se angustia si mis manos no se acercan
sin previo aviso a las mañanas que jamás olvidará.

Pero rompe el frío aquel silencio
y sus manos de cristal se hacen de hueso,
de la carne más impresionante, a destiempo,
cuando una Diosa se desviste de su humano cuerpo;
la chica desnuda de la calle Rotterdam
es también la chica al frente de los labios que jamás
olvidaré, que jamás quise enjuiciar, entre los pliegues de mi beso roto,
mientras iba aprendiendo de su saliva a amar, a besar de todo…

La chica desnuda de la calle Rotterdam
grita con sensualidad las palabras de los mares,
me abraza con la misma prudencia de las cuerdas
que aún atan a nuestros secretos mil lunares…

Pero rompe el frío aquel silencio
y sus manos de cristal se hacen de hueso,
de la carne más impresionante, más transparente,
cuando una Diosa se desviste de sus antiguas calles;
la chica desnuda de la calle Rotterdam
es también la chica al frente de los pechos que jamás
olvidaré, ni olvidarán las hebras de mi mansión en llamas…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 18 de febrero de 2,017



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Los Días Que Yo Vivo

Un asunto pendiente
y dentro de ese asunto
tanto pasado impertinente;
pero mírame a los ojos,
esta vez algo es muy diferente,
yo ya no tengo miedo ni dolor.

Y los días que yo vivo
se parecen tanto a revivir,
tanto a exclamar para sentir
que el viento siempre ha sido abrigo;
y los días que no he muerto
se parecen tanto a latir
en la nota perfecta y sonreír
a cada verso del equipaje que siempre vino conmigo.

Y los días que yo vivo,
los días que no he muerto,
sigo remando con las fuerzas
necesarias para ahuyentar mareas
que sólo estorban el paisaje en paz,
de mi inocencia, en esta gran ciudad.

Un asunto pendiente
y dentro de ese asunto
un invierno al que ignoro,
un verano que aún disfruto
y todas mis ganas de vivir,
alejadas de tus ganas de invadir
la tranquilidad de que soy dueño
y que no conocerás mientras
te permitas seguir siendo esclavo del dinero…

Intenta derrumbarme, no podrás,
intenta anestesiar mi claridad,
nada va a resultar, te lo advierto desde ya;
en la vida la parte ganadora
es la que no sabe que ha vencido,
al diseñar una mejor historia
que el resto de habitantes de un mundo tan ambiguo.

Deja que las olas del  mar
se estrellen contra mi pecho,
a mí me late un corazón
que ya nada podrá frenar;
deja que de nuevo venga el huracán,
mi armadura me esperará dormida,
recostada en la mirada de mil aviones de papel,
y mis armas tan sólo serán
éstas que ahora ves gritar, tan fuertemente, desde el centro de mi piel…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25 de enero de 2,017

Muchacha del Enigma Azul Invocación (Mujer Alfa)

Sabes que aún te pienso,
que al hacerlo siempre sonrío
y tanto lo sabes que siempre vuelves
con la palabra exacta para convencer,
con el latido intacto de cualquier hecatombe;
del dulce cinismo hermoso de tu nombre.

Y te creo cuando vuelves y me dices:
«Muchacho del enigma azul cartón,
si yo pudiera te daría mi vida y mi corazón,
no una parte, sino el absoluto de esta gran pasión;
si no fuera porque, si no fuera porque, porque
los colores que van en mi muñeca son tan cuasiformes»

Y vuelta a empezar, otra vez te irás, vendrás,
no podrás quedarte y jugaremos al vicio de las frambuesas,
como juega el sabor de tus labios en lunas de siesta,
que aún me habitan, que aún me intrigan y besan.

Mujer alfa, entre todas, alabanza solitaria,
un nuevo verso es implorar al desconcierto
porque vuelvas a envenenarme con tu savia
para morir en paz y así calmar todo este miedo;
que sepas que mientras respire aquí te espero:

«Muchacha del enigma azul invocación,
si yo pudiera te daría mi vida y mi corazón,
si estuvieras, si de una vez por todas comprendieras
que se trata de almas y seres sintiendo amor y no de sucias etiquetas;
que en realidad, todo lo que siento por ti es algo que ya no cabe dentro de estas comillas…»

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de diciembre de 2,016

Los Trozos de Piel que me Resten

En el final de mis líneas
que me juzgue la poesía,
si es que a su favor hice bien,
si es que a su favor hice mal,
yo no puedo dejar de escribir
mientras el duende que me habita
siga accionando la maquinaria
que me obliga a latir dentro de estas llamas.

No puede paralizar cosa alguna
la necesidad de amanecer la palabra
en un ser que vive de letras
y canta en todo momento a las brasas.

Lloveré los trozos de piel que me resten
sobre el folio que espera impaciente
por un nuevo verso de amor consecuente
o las penas que no pueda llorar y alimente.

Freirán mis huesos en ascuas intensas como la nieve,
de mis cenizas se hará un dulce collar dibujado
por finas manos de ciento cincuenta mujeres.

No puede paralizar cosa alguna
un alma que vive de historias,
que actúa en su teatro a diario
crueles coincidencias de una vida
absoluta que no quiso descanso.

Si el poeta no deja de respirar
no puede detenerse la línea,
si el poeta no deja de amar
no puede perderse la vida,
a mí un lunar del hombro de una señorita
me enseñó que hasta el último beso nada se marchita.

En el final de mis líneas
que me juzgue la poesía,
si es que a su favor hice bien,
si es que a su favor hice mal,
yo no puedo dejar de escribir
mientras el recuerdo que me habita
siga accionando la maquinaria
que me obliga a evocar dentro aquellas aceras,
en las que rumbo al lago besé aquella boca sincera.

Y yo arderé en mil corazones
que no serán igual al de ella,
y anidaré en ojos brillantes
que no podrán ver en mí
todo lo que al elegirme vio ella,
que me juzgue y me guarde
un trocito de su inocencia,
que me juzgue y me salve
de todo olvido, de toda ausencia.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 20/05/2016

Con Poesía y Tantas Ganas…

Sé que no gustas de la poesía,
que tu alma prefiere otras cosas,
que una seda estampada en tu vida
te da la seguridad de las rosas.

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no escuchas versos perfectos
cuando me ciño con ganas a tu cuerpo.

No te cierres a la posibilidad
de ser la musa que me inspire
los versos y pasos más bellos,
no te guardes para la eternidad
si en la mortalidad quien respire
cerca tuyo sabrá nombrar los recuerdos.

Bésame como si nuestro beso
borrara todos los males del planeta,
bésame con tanta pasión
que si pusieras un poco más explotarías,
bésame como tú sabes que me encanta
con poesía y con tantas ganas…

Pero cuando te beso
dime si no es poesía el momento,
dime si no sientes más grande el universo,
si no te pasa como me pasa a mí
que me pongo a cantar con sólo pensar en ti.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 02/05/2016

Para más contenido les invito a visitar mis secciones:
PoesíaHistorias en AscuasMúsicaCitas

Wir nehmen den ersten Zug! [¡Nosotros tomaremos el primer tren!]

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Citas
Ciudad de Guatemala 09/04/2016

Muchas gracias por tus ojos y por estar,
para leer más de mis frases visita mi sección: Citas

Libídine Expertiz un Día de Muertos

Sucedió la tarde del día de muertos, a las cinco y doce minutos de la tarde. Ese día nos encontramos temprano en la mañana, me miró en el umbral de mi puerta, la tomé por la cintura y la atraje a mí…

–Hola doncella tienes las líneas de dientes con que quiero drogarme
y la lengua que quiero atestiguar-

Sonrío con las mejillas enrojecidas, tomó la base de mi cinturón y caminó dentro de mi casa con la mano ocupada, entró en mi habitación cual si fuere propietaria, se sacó las botas de cuero y el sombrero de negro dragón, las plumas de zafiro no eran nada comparados con sus cabellos de capricho. Aparcó en mi cama.

Me encantaba con su magia y con el iris en sus ojos tan negros, como los prefiero, esa tez blanca de albinas flores y el aroma inolvidable, más que elegante, de guerrera insumisa. Se llamaba más bonito que todas, diabulous in música era su favorita y me miraba con esa risa tan herida, con esas manos tan vacías, con esas ganas de llenarse de mí. Y la llené…

Besaba tan elegante, tan portentosa, tenía los labios sumidos en un encanto crepuscular y el movimiento de su beso era cadencia de serpentina sensualidad, su aura seguro era de rojo con acres visiones, no puedo negar que nunca pude jurar en su presencia cosa alguna, toda su imagen perfecta e imperfecta y su fríos cometas me llenaron la vida de mordaces tardes inmortales.

La desvestí como el expertiz en que me convirtió la vida intensa, de frente a su cuerpo desnudo supe que no hay nada más perfecto, ni pechos más exactos, ni caderas más extremas, que no hay droga más meticulosamente diseñada para los delirios de mis ganas.

-Mécete sobre mi cuerpo como si fueras la luna pendiendo de un hilo,
lo que sentirás entre tus piernas te hará olvidar por un rato el abismo-

La sostuve entre mis brazos por un buen tiempo y la pared resistió con cada golpe de cuerpos en ella, la intensidad fue más que fuego, era sortilegio maléfico de refulgente apetito. No saciados seguimos, continuamos, nos devoramos del centro a los extremos, nos besamos elegantemente y con la cadencia de una composición seráfica. Sudamos fortuna líquida y nos entregamos de manera tal, que no quedara apocalípsis en  agenda, nunca me llamaba por otro que no fuera el segundo de mis nombres. Sin duda, ella tenía un nombre más bonito que el de todas.

Conocía los prodigios de las estrellas, no le tenía miedo a la muerte y supo adaptarse a mi deseo, el sexo fue exquisito como un alimento extravagante en refectorio capricornio, se llenaba los labios de mí, me encendía con el roce a penas de las manos y su secreto lo he guardado en la cobija descorazonada de verdes neones medianeros…

En fin, lo que quería contar es que ese día, a las cinco y doce minutos de la tarde, aprendí lo que significa la palabra entelequía, cuando después del libídine, me leyó en la cama, me entalló su cara en la manga sin as de espadas…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 09/03/2016

Muchas gracias por leerme,
les invito a leer estas otras historias en ascuas:
Fruto Único
Gelassenheit
That beach which made us love us more…

 

Tonight The Juggle and The Clown!

Te conocí con el maquillaje sobre la cara, reías, por dentro llorabas, había una pena besándote el alma y unas cuantas espinas rompiéndote con tormento. Me quitaba el sombrero al verte actuar, eras el mejor clown de toda la puta ciudad, me quitaba los miedos, un rato, con tu forma de hablar, me quitaban tristeza tus gracias y verte animar.

Una infancia perdida en humo de crack, por cada rincón de tus venas quedaba el recuerdo del ice, quién iba a ti a contarte lo que era la vida, si ya habías nacido y muerto en la misma, nada te sorprendía y durante tu adolescencia comías del suelo los restos del plato de Dios, te reías mientras le mentías a las personas contando una desgracia fingida, a cambio de algunas monedas, sabías muy bien que tu desgracia era peor, pero no te daba la gana impresionar de más, ni que sintieran una lástima total, así que aminorabas la pena actuando con el maquillaje pero sin antifaz.

Seguir leyendo “Tonight The Juggle and The Clown!”