Beso Afín

Te vi salvar mi mundo desnuda
sin ensuciarte ni un poco la piel,
te vi sonreír y jurar en vano que alguna vez
te irías para olvidarte de todo el dolor,
que pudiera causarte amarme sin detener,
todo fuego y arte de nuestro querer.

No hubo calamidad para sacar
de mi piel la colección de caricias
que me empeñaba en no olvidar,
no hubo drama en los besos,
ni historias silentes a rebobinar,
ni reconstrucción de los hechos,
ni palabras de arrepentimiento.

Pero es que tu palabra me sumergía
en un cuento eterno color celestial,
en los corolarios del infinito han olvidado mencionar
que cada paso de tus pies descalzos hace verbo
y quebranta toda lágrima de sufrimiento de la humanidad.

Porque verte andar era flotar en el aura
de un beso dorado nacido del nido del oro,
pasión a borbotones regalaba tu espalda,
será que estos días hermosos los hace tu voz,
será que esas tardes perfectas las hizo tu amor.

Yo quiero mudarme a vivir muy cerca de ti,
para verte caminar desde mi portal como lo hacía de niño,
así como me empecé a enamorar, así como no tuvo fin;
Para invitarte a salir, besarte bajo aquel arce que no olvido,
así como te empecé a enamorar, como aquel primer beso, a nuestros labios, afín.

©MESSIERAL | Poesía
Ciudad de Guatemala 14/07/2016


CONTACTO
messieral.com
E-mail: luiseduardo.messieral@gmail.com
Facebook | Twitter | 
Instagram | Tumblr | Youtube


Anuncios

Amor de 3/4 a un Cuarto

Tu fragilidad es la mermelada en mis domingos,
mañana de risas y tocino frito con tanto amor,
helado de frambuesa y mil razones para estar,
para abandonar mi melancolía tras la puerta
y ésta última dejarla media abierta para que salga lo que esté de más.

Pero un día sorprendido por los soles en tu rostro
quise entender los misterios enigmáticos del espejo,
como distorsionaba la perfección de tu sonrisa constante
y llevé un beso a ella para que no se diera cuenta del infame.

Cantaste por la casa bailando una canción en 3/4
a mí me bastó un cuarto para llevarte y hacerte el amor.

Tienes el sabor de los arándanos del palacio de algún emperador
al que tendré que desterrar para ser el dueño de tan exclusivo sabor,
quiero quedarme contigo, divina, hasta que una estrella caiga en mi portal
sobre mi cabeza indicando que es hora de marchar, a otra vida,
que la alegría reencarna con el reto hermoso de volverte a conquistar.

Dame el pentagrama de tu vida que yo lo haré vibrar con notas pares,
que nadie se quede solo, que todos vayan juntos como tú y yo,
dame la tranquilidad que ahora preciso, tú la tienes entre dientes,
te la sabes de memoria y la estás comenzando a tararear.

Cantas por la casa bailando una canción en 3/4
a mí me bastó un cuarto para nombrarte mi gran amor…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 29/05/2016