Del Día en Que se Empieza a Amar

Tienes el mismo sabor
de un día de felicidad,
a veces me mata tu humor
y otras tantas tu forma de llorar.

Puede ser que no era el momento,
puede ser que yo no estaba listo
pero hay cosas sin explicación
que llegan para salvar vidas;
y la mía desde luego
la has salvado tú con tus manos tibias.

Eres el mismo sabor
del día en que se empieza a amar,
eres la resta positiva
de angustia y caricia,
de abrazo para celebrar.

Puede ser que no era el momento,
puede ser que yo no estaba listo
pero hay cosas sin explicación
que llegan para salvar vidas
y la mía por supuesto
la has salvado tú con tu hermoso carisma.

Tienes el mismo sabor
y eres el mismo sabor
de un día de felicidad,
del día en que se empieza a amar…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 7 de marzo de 2,017

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Diciendo por Sentir #26: Los Hermosos Fantasmas

Aún quedan restos de equinoccio entre mis labios,
no he olvidado tu sabor, ya no hay fuerza que ilumine mi corazón.

Es posible que la noche venga con murmullos de esperanza,
y que la cordura se esconda al centro de un disfraz de sol,
será el paisaje más hermoso amarte en silencio, con ardor,
regalarte dos tercios de una lágrima en el humor de una canción…

Para mantener con vida los hermosos fantasmas de tu habitación.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 29/06/2016

Con Tanto Sexo

Bajándote la tanga con los dientes
me ha recorrido un sentimiento diferente,
no veo sobre mi cama a una diosa,
pero sí a una mujer tan mentirosa.

Con los nudillos fijos en tu colchón,
sentí el roce del final a insatisfacción,
besé tu sexo y aquel no era tu sabor,
supongo que no quedará ileso
el infinito que soñamos tú y yo.

Comí tus pechos cómo yo lo sé hacer,
bebiste fuego tan intenso de mi piel,
a veces sé que tanto orgasmo no es que baste,
si la magia abandona el piso con las manos
entre los bolsillos sin decir nada y nace un desastre.

Pero qué vamos a hacer,
a mitad de este camino, ya no sé,
talvés tirar fuerte de las riendas
sin motivos, sin porqués,
quizás amor chatarra
hoy toque comer.

Y te haré el amor con tanto sexo
que no lo olvidarás mañana,
pero te aseguro, que no volverás
a ver sobre tu cama al mismo hombre desnudo.

Porque te haré el amor con tanto sexo
pero no será tuyo el recipiente del candor
que dentro de tu cuerpo hizo cielo
con tintes de infierno y te salvó.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 13/05/2016