En la Caída Libre de un Copo de Nieve

En la caída libre de un copo de nieve
yo intenté refugiar su anarquista manera
de enfrentarse a sí misma y a la incansable marea.

Su letra era un centro de gravedad,
en el que toda la fuerza del mundo convergía
para rozarme la cara con su voluntad.

Y yo quise creer que el infinito empezaba en su piel,
que en las estrellas del firmamento era ella quién se escondía,
así que seguí con el honor y la valentía de una gelatina de naranja
que vio de frente el mar y se puso a temblar.

Pero como toda playa siempre tiene su huracán,
nuestra historia se la llevó una corriente intensa
de viento y lluvias, de estruendos y golpes
que daban de frente al sabor vencido del alquitrán.

Y cesó la nieve, ahora viene en forma de luces
que se elevan hasta el cielo desde el centro del mar,
el fuego ha incendiado el bosque que me prometió,
fue sólo un sueño, tan sólo un invento de su mirar.

Y ya no quise creer que el infinito acababa a sus pies,
que en las lágrimas de la luna era ella quien se reía,
así que seguí con la tristeza y con la hegemonía de un rayo de luz,
me hinqué a orillas del río de fuego y en sus complejos me callé…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 08/06/2016

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Pesadilla de Colección #32

Un sueño del que no pudiste despertar,
pesadilla delgadita y apuntándote a la yugular,
con pasados tan hermosos y casuales,
interinos manantiales de un mejor paisaje.

Vas corriendo y escapando sin saber de qué,
no lo logras y te ensucias toda la ropa de un carbón multicolor,
ves el nido de las aves vacío como ayer, un pichón agonizante,
manos tristes de amantes que perdieron el sabor, tanto sabor,
sientes prisa en las arterias por vaciarse de desastre, oh desastre.

Tus diecisiete centímetros comprimiéndose a ocho,
esas tetas de tu amante te delatan ante las de tu mujer,
es una novicia arrepentida de aquel acto y tú quieres volver,
vuelve la erección al área con más fuerza y no te piensas detener.

Es un vicio o es una casualidad, es tan excitante o tan vulgar,
hay fluidos condensando las paredes de aquella habitación 32,
aquelarre de bajas pasiones invitándote a ir por más, sumarás
y hay un ángel diablo con sexo femenino que te espera en la puerta 16.

Te persiguen, caes del infinito hacia abajo, te persiguen y te alcanzan,
te muerden el alma y te aprietan firme el corazón, sí señor, oh su Dios,
te tropiezas con un basilisco sin carne ni piel, él es todo hueso, pobre descompuesto,
tu madre te espera con sus  brazos para salvarte pero pierdes la oportunidad
y ya sólo queda llorar, queda llorar, queda temblar, queda llorar, cuestión de azar…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 03/04/2016

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