La Tempestad a tu Favor

Sin pedirlo estás aquí
de frente al ángel,
de frente a lo que no se acuerda de ti.

Sin pedirlo y sin dormir
de frente a la bestia
incapaz de hacerte sonreír.

Y van las siluetas danzando
hacia un pasado mejor,
la cueva es el peor escenario
así que vuelve intentándolo…

Como si la marea estuviera en tu contra
pero extrañamente el oleaje a tu favor,
como si cada año te hiciera una herida
y a esa herida le creciera un poema sanador.

Como si la atmósfera estuviera en tu contra
pero extrañamente la tempestad a tu favor…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 12 de diciembre de 2,017

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Lo Demás…

Del llanto de la membrana más fina de la pena
se aprende, con la necesidad de amor, a cantar
y en esdrújulos besos no he aprendido a olvidarte,
ni a cumplir la condena que trae atreverse a besarte.

Yo era tan feliz cuando por la calles tu aroma
impregnaba toda avenida con su donaire,
yo era tan triste cuando por los mares tus olas
arrancaban tu sabor, con violencia, de los aires.

Lo demás es tempestad envuelta en piel de seda,
un deseo noctambulo de agrietados labios rotos;
una melodía en honor al desastre y a su colmena,
en la que habita una abeja reina de tenues ojos
que se parece mucho a ti cuando su grito nos enerva,
como enervan las mansiones sepulcrales a los muertos.

Yo era tan feliz cuando por las partes de mi coima
esparcías maldiciones silentes que aún le duelen,
yo era tan triste cuando entre las manos la cocaína
te prometía presentarte el secreto de un contenido ángel…

Lo demás es tempestad envuelta en piel de seda,
un deseo noctambulo de agrietados labios rotos
que se parece mucho a ti cuando su grito nos everva…

©®Messieral | messieral.com
Ciudad de Guatemala 9 de septiembre de 2,017

Clemencia In Vitro y Rosario de Sueños

A ti te gustaban los pseudo poetas,
esos que riman corazón con canción
y canción con pasión, falsos astronautas,
imbéciles sociales y gaznápiros a todas horas.

No querías quedarte a dormir junto a mí,
desnuda y sin inhibiciones, a la luz del jazmín.

No querías venir a pasear por calles lluviosas,
por tempestades de un regalo verdadero y caro,
no querías llorar de felicidad, sí de heridas.

Y si tanto te gustaba sufrir para qué fui a curarte,
para qué fui a traerte a los fondos de un abismo
que no era mío, que era tuyo y no partía invicto.

Para qué te di una vida, un porqué,
para qué un escenario elegante,
sexo expertiz, amor verdadero,
clemencia in vitro y rosario de sueños.

Para qué te salvé si estando conmigo
aún perseguías ansiosa la pena,
para qué prometer domingos repetidos,
si siempre fueron aburridos, porque eran otros,
y no este que te escribe, el cerebro desintegrado.

Y ahora en un tateti que no lleva a ningún lugar,
me hace sentir tan aburrido, tan solo y quiero regresar
al tiempo en el que no te conocía para tener el favor
de la tempestad y elegir distinto infierno, uno que al menos,
proveyera un poco de calor, un poco de sudor…

Pero eso imposible, al menos puedo decir
que quien ya no disfruta de compartir
la cama contigo, ahora, soy yo…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 29/06/2016