Hace un Tiempo

Hace un tiempo
que no respondo tus mensajes,
hace un tiempo
que no recuerdo a tus amantes;
hace un tiempo
no investigo cómo estás
o si aún sonríes al amar…

Hace un tiempo que te ignoro
como ignora la indiferencia al amor,
hace un tiempo que te evito
sin los resultados que he previsto;
hace un tiempo que no sé
y tampoco quiero saber de tu piel.

Hace un tiempo
que no enfrento aquel ascenso
que lleva directo hasta tu habitación;
hace un tiempo
que no hablo de ti, más que conmigo,
hace un tiempo
que no escucho nuestra canción y olvido…

Hace un tiempo que te extraño
pero no presto importancia
a la caducidad de mis latidos,
ni a la belleza de tus llamas.

Hace un tiempo
olvidé de qué se trata eso de existir,
hace un tiempo que ya no sé más de mí;
porque hace un tiempo
entendí que jamás
podré vivir sin ti…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 20 de marzo de 2,017

Acto de Revolución

Se ha terminado el cuento de hadas
y abajo del mundo sólo había nada;
se ha terminado el silencio que nos abarcaba,
es tan frágil el nervio del cielo con la boca cerrada…

Se ha terminado el cuento de nada
y encima del cielo sólo había llagas,
se ha terminado el oxígeno que resucitaba
a todas las almas que nunca se resignaban.

Ha pasado la vida y el tiempo
así como pasa el más crudo momento;
explosionado nos nutre el recuerdo
mientras tus manos se cansan del miedo.

Ha pasado la vida y te quiero,
así como quiero amarrarme en el brazo
un cometa de vida, que nos salve pronto,
por si vuelve el amor, un día, a visitarnos…

Se ha terminado el cuento de hadas
y después del todo sólo había nostalgia,
escaparnos del mundo, sin rasgos de orgullo,
como un acto de revolución en el que ganamos tú y yo…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 25 de febrero de 2,017

Con Paso Dulce y Silente

El tiempo avanza como avanza el horizonte,
cada paso más nos aleja, con paso dulce y silente.

Eres el momento del que quise deshacerme,
la semana en la que tus letras no me estremecen.

Yo soy el olvido que no llega temprano a casa,
la cobardía entre tus labios al gritarme a la cara
todas esas mentiras que ahora me hacen recordarte
cuando sólo pienso en el tragicómico momento de alejarme.

Y verás que no es tan personal, muchas cosas de ti han cambiado
y aunque sea para bien, no me siento enamorado;
lo verás, no es tan trascendental, muchas cosas de mí han cambiado tanto
y aunque sea para mal, me he soltado de tus manos.

Tiempo, amigo del huracán, contacto sin rostro, gema ancestral;
agria dulcinea con clandestinidad
y un vacío que me deja estar cerca de ti
esperando desesperadamente a que llegue el fin…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 2 de febrero de 2,017


Publicado originalmente en www.facebook.com/messieral



En Silencio

Desde un punto muerto
a donde no podía llegar
mi desconcierto;
me observaba en silencio
entre cielos y misterios
que aún no entiendo.

No fue breve aquel tiempo
en el que por fin ocurrió nuestro encuentro,
ni pequeño el desconsuelo
de sus ojos casi perfectos
cuando me negué a aceptar una vida llena de sus besos.

Pero mis ojos estaban fijos,
como pasa en estos casos,
en alguien más que ya casi no recuerdo;
dicen que, a veces, no es el tiempo
quien impide los mejores encuentros
sino el infinito y antipático defecto
de no percibir un milagro cuando está listo
para transformar nuestras vidas por completo.

Espero que jamás cumplieras
lo que entre lágrimas decías
esa última vez;
espero que no ames por siempre
al muchacho que todo el tiempo escribía
versos sobre cualquier trozo de papel…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 1 de enero de 2,017

Al Otro Lado de mi Vida

Tú vivías al otro lado de la calle,
yo vivía para verte caminar,
una sonrisa fue aquel punto de partida
y una salida el verso a conquistar.

Cada viernes fugarse de prisión,
encerrarme entre tus huesos,
tu piel y el don de un profundo amor;
tardes bellas, caminos rumbo a los senderos
donde encajaban tus rubores con mis besos
y aquel secreto que jamás nadie escribió…

Tú veías a la luna por las noches,
yo veía para contemplar tu piel,
el amor es sorprendente
cuando poco sabes de él…

Pero pasa el tiempo y los veranos,
la vida se va haciendo sitio en cada historia,
juegan los días con las manos
de un cuento eterno difícil de olvidar.

Tú ahora vives al otro de mi vida,
yo vivo para sonreírte al recordar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 31 de enero de 2,017

Cuestión de Viajes

Cuando el tiempo escape,
de ti y de mí,
será el viento el que nombre,
con sus manos, nuestro abril…

Será la canción la que beba
todo el vino que no compartí,
tú verás desde el borde la arena
y entre sus colores el cielo gris.

Será como extrañarnos sin dolernos,
será como inquietarnos por momentos
cuando frente a frente las batallas,
de otros mundos, muestren sus cometas.

Cuando el hotel que vimos arder
muestre la evidencia con su tinta
y nos vuelva a reunir con su hiel,
yo sabré vivir el resto de mi vida
con el sabor, en mi boca, de tu piel.

Porque cuando el tiempo escape
yo lo haré con él,
caerá el manto helado de mi recuerdo
y tu beso será el mejor equipaje;
olvidarme de ti no es cuestión de tiempo,
pero quizás sea una cuestión de viajes.

Recorrer el mundo
como antes lo hice con tu cuerpo
podría salvarme del milagro de ti;
de ti y de un milagro y de mí…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 28 de enero de 2,017

Este Tiempo que ha Pasado

Todo este tiempo que ha pasado
no ha podido desdibujar
el recuerdo de tus manos
palpitando en mí al amar.

Conservo intacto tu espacio,
pensando que quizás
falta poco para aterrizar
en el que fue nuestro aeropuerto,
hogar y sueño al volar.

Todo este tiempo que ha pasado
jamás podrá hacer desaparecer
el recuerdo del amor que construimos,
el cielo jamás podrá llegar a arder
de la forma en la que tú y yo lo hicimos;
aún te pienso con las letras de tu nombre
dibujadas en la firmeza de mis ejes.

No importa el rostro
o el cuerpo que ahora me visite,
la respuesta a mi lamento
siempre serás tú, siempre que erice
con su dulce tonada el viento
a nuestros cuerpos que duermen intactos,
en el tiempo, en un abrazo perpetuo
que nunca termina, que perdura hermoso
en ese instante tan feliz y peligroso.

Mi camino siempre estará detrás de tu rastro
y todo lo que yo sé de amor siempre gritará dentro de tus ojos;
como los segundos, los minutos y las horas dentro del reloj
que ahora se detiene para evitar caminar con destino a mi dolor.

Pero sé que una tarde volverás,
a la cinco, lo sé con seguridad,
el tiempo que ha pasado no pudo desdibujar
la historia de amor que no solíamos abandonar.

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 27 de enero de 2,017

El Desfile

Frente a la hoguera
en que se extinguen
los mejores y los peores
años de mi vida;
espero con impaciencia
el desfile de quienes
en esta vida juraron amarme;
en mi presencia o a escondidas.

Y sólo veo al viento pasar,
no queda nadie a quien amar,
se van diluyendo las noches
en las que junto a ellas hice mía la ciudad;
me alegro y reservo mi energía
para levantarme y caminar.

Caminar, caminar,
de nuevo volver a empezar;
sé que el tiempo no me favorecerá
pero hay recuerdos de labios desiertos
que quisiera volver a besar.

Continuar, continuar,
en el cielo nadie pronunció mi vida,
en la tierra se queda la herida
y yo sólo quiero esa sonrisa
que cada día me ayuda a volar.

Volar, volar,
no ceder a los miedos
ni uno sólo de mis abrazos;
hay mujeres que pidieron cambios
y de ese mal trago no me han dejado ni el vaso…

Frente a la hoguera
en que se extinguen
los mejores y los peores
años de una vida;
espero con importancia
el desfile de quienes
en esta vida juraron olvidarme
y apareces tú tan guapa, tan linda,
con un disfraz de timidez
que me avisa de tu empresa fallida…

Y volver, y alejar,
es nuestro juego bonito
que yo aún no comprendo
pero en silencio te beso a los gritos;
quizás el tiempo nos llene de vicios
con nuestros nombres en ellos escritos;
sin fecha de caducidad
y así atrevernos a mostrar…

©MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de Guatemala 14 de enero de 2,017

 

Insistir

Enamorado de ti, me caigo muy bien,
de tu radar impaciente y su vivir,
me late el corazón mucho más rojo
cada instante en que yo pienso en ti,
no hay colores que reconozca mi luz
si tú no quieres huir conmigo al sur.

Enamorado de ti, no tengo que temer,
de tus maneras de diosa princesa
y de tus huellas delimitando mi andar,
es un momento tan superficial
amar el atardecer cada vez que no estás.

Si el sol aparece tras cada noche
seguramente es para poder admirarte a ti,
si la luna toma su posición por las noches
quizás es porque espera tu secreto descubrir,
le he hablado tantas veces de tus caricias,
le he hablado tantas veces de tu mirar,
quizás aún no descifra la magia por la que te sé adorar.

Bésame y apaga el tiempo, el pasado y nuestro último adiós,
si esperaba un milagro, ese milagro fue mecer decantado
tu cuerpo pequeño y sublime esas noches antes de dormir,
es fácil saber por las piernas de quién uno quiere insistir…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 06/06/2016

Carta con Destino a Berlín

Ich weiß, Berlin, Ich werde euch vergeben, Ich fand mich…

Conoceré Berlín te lo aseguro, el frío me hará un espacio en el centro de su corazón y un abismo de dudas se disipará, dejando pasar la claridad a la orilla de mi alma.

Sentiré el viento helando los murciélagos antiguos y cada mal recuerdo de dolores artesanos, habré olvidado, porque es tan fuerte el deseo de cumplir un sueño único, que podría olvidarme incluso de los vidrios que pisé hace lunas, con tal de librarme del suplicio que supone mal vivir.

En los días posteriores coseré mi corazón con el hilo de mi aprendizaje, sabré amar en idiomas distintos, ya no me preocuparé por la razón de mi existencia pero sí por existir de la mejor manera, aunque parezca mentira, surtiré la alacena de mi alma con las formas de perdón más sinceras y viviré con la paz que ahora mismo no tengo.

Lloraré, si es preciso, a los pies de la montaña del romance prematuro, quizás entonces pueda verte detrás de la puerta grande, por el centro del pasillo sonreír de maneras tan hermosas que incluso la aurora sienta celos de ti. Me quitaré el sombrero a tu paso y aplaudiré a los contornos de tu cuerpo, por su hermosa excelsitud, por el recuerdo encamillado de mis manos en tus bordes, de mis labios en las noches, encerrados, en la cama más intensa de cada bocanada.

Conoceré Berlín y entonces me habré encontrado, entenderé cada acto y cada paso que di hasta encontrarle, entenderé los porqués salteados del desastre, de la pérdida y falta de tiempo a la que siempre aludimos en forma de excusa inconsonante.

La cerveza, el chocolate, pero avistar nuevo plumaje, toda cortesía obtenida por sabores clandestinos venideros, talvés lluevan canciones en el centro de mi cuerpo, y un tatuaje con las iniciales de la que siempre amé aparezca o desaparezca, depende tanto del clima mi gana de sentir, depende tanto del viento mi gana de escribir.

Conoceré Berlín, en algún momento, te habré perdonado ya por el tiempo, que me hiciste anteponer a lo hermoso de vivir, por estarte queriendo…

Te veo en Berlín o no te veo más, de cualquier modo, supongo, que será conveniente sonreír.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 12/05/2016

Voy en Calma

Voy en calma
como las olas desprendiendo sus migajas,
como esta noche que presume sus pestañas
porque te he vuelto a ver, me hablabas
y volviste a doler pero salvaste el día otra vez.

Te encontré merodeando mis coordenadas,
ya no sentí mi corazón arder, no en llamas,
manipulé los balances de palabras,
ahora tú eres la respuesta a las semanas,
las semanas de tristeza que rompí con las manos
y la respuesta a la desesperanza que cruzamos.

Me llamaste por mi nombre y con firmeza
tomaste mi mano con la devoción que acostumbrabas,
volví sobre mis pasos y ya no dolió,
volví sobre el recuerdo complicado y ya no acabó,
me he quedado sumergido en pasatiempos del ayer,
pasatiempos que juraba a tus labios y a tu piel.

Voy en calma, ya no precipito las palabras,
estamos bien, estamos muy bien y estaremos mejor,
tú disimula el temblor que yo disimularé el sentido,
las direcciones mal predichas son la mejor aventura
y yo quiero recordarte que alguna vez fuimos parte de esa misma mixtura.

Te regalo cada espacio entre las líneas
del poema infinito que escribí para ti,
te regalo cada beso entredicho que sostuve
por un tiempo limitado a la espera y que perdí,
voy en calma y ya no precipito las palabras,
ya no juro que te amo, ya no me mata tu abrazo,
ahora somos como dos imanes clandestinos,
como dos polaridades que se tejen desiguales,
que se atraen pero que ya no se lo cuentan a nadie…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 26/04/2016

Un Beso y Treinta Cosas que no Pueda Olvidar al Morir

Dame un beso
y en ese beso la cosecha del amor,
dos razones verdaderas para sonreír,
treinta cosas que no pueda olvidar al morir,
un zaguán directo al infinito
y aquel cuento de cometas, sol y discos.

Dame un beso
y haz que me recueste en tus piernas,
léeme los versos guapos que tú escribes,
quítate la ropa con cadencia y primavera,
olvídate del tiempo, que yo me olvidaré del viento.

Dame un beso
y en tu beso dame el dulce de tu aroma,
no permitas que me pierda en otra playa
que no sea la de tu perfecta espalda,
no me dejes de querer, por si acaso,
algún día logro cumplir lo que te prometí
y tira lejos los miedos, desdibújate de ellos,
por si acaso alguna vez tienes que esconderte en mí.

Dame un beso, dame miles, dame todos,
dame el tiempo suficiente para enamorarme de tu boca,
para devorar tus labios y todos sus engaños,
para contener la palabra injusta y su impaciencia,
para amarte sin medida y con certeza de que pueda,
sin dejarte ver, de este contrato, la letra más pequeña.

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 25/04/2016

Yo me Dedico a Escribir

Yo me dedico a escribir desde entonces
y aunque ya no sé dónde está con su porte,
sigo creyendo en la palabra y en aquel sentir,
porque me enseñó que estar enamorado es de valientes,
que no siempre te llevas a casa los presentes
y que a veces, entre llorar y reír, puedes elegir escribir…

Yo guardo tanta gratitud a su belleza
y al aroma que a su paso percibía,
que fuera mis ganas de vivir cada mañana,
que me sonriera tan linda y siempre guapa.

Hace tantos años que no la veo
y probablemente nunca más la vuelva a ver,
pero dejó en mí lo mejor que he encontrado,
todas estas ganas de, a diario, escribir.

Yo me dedico a escribir desde entonces,
yo me dedico a escribir desde ella
y aunque todo cambió,
y el tiempo es un cometa
inhóspito y desobediente…

Yo sigo escribiendo gracias a ella…

Ella guardó mis escritos cual tesoros,
se alejó con normalidad, como nos alejamos todos,
nunca pudimos ser pareja o serlo todo,
simplemente, yo, un total admirador,
desde mi juventud y apasionado sol,
de su luna actriz, un día después de mí…

© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Poesía
Ciudad de Guatemala 09/04/2016

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La Mia Bevanda Esotica

A estas alturas de mi ruta, no existen razones para seguir escondiendo tu historia, para guardarla tan profunda en el rellano de mis silencios. Ya no basta fantasear con tu cuerpo, y todo lo que te conforma, en otras figuras abyectas y mecánicas que me abruman.

Diciembre cuatro, un veinte y cero siete, luego de llenar de tanta complicidad nuestra historia telefónica, luego de sonreír, de las voces más sinceras, que sin ti no podría vivir, dónde has estado una semana entera, no he sabido de ti, me has abandonado o es que dejé de gustarte, nos encontramos. Luego de tanta novedad, de volar sobre las llamas del infinito al escuchar tu voz de cerca, luego de mojar el sendero travieso de tu encanto al escucharme nombrarte: mi bevanda esotica.

Esa tarde me prometiste que no mordías a menos de que te lo permitiera, el negro riguroso en tu vestimenta y nuestro deseo de música estridente nos llevó hasta tu casa, en la caminata a medias se fue la cajetilla de Kampfen Holland, de Olifant, que mi amiga me obsequió previo a mi cumpleaños, entre risas y hablar de su cedro, de hablar de lo emocionante que sería hacer el amor a orillas de un lago, me escuchaste atenta al contarte la historia del Ijsselmeer.

Llegamos a tu casa, una casa modestamente costosa, me llevaste a tu habitación, me conozco así que no quise sentarme en tu cama tan deprisa, me quedé de pie frente a tu ordenador mientras te veía recostarte sobre tu delfín de peluche, con un cuaderno entre las manos me hiciste varias preguntas, parecía un interrogatorio muy interesante así que accedí. Luego de bobas preguntas y de sentirme un poco exhausto de  tanto caminar por tu habitación, encestando la pelotita en el aro detrás de tu puerta, me senté con toda comodidad y confianza en tu escaso sofá, te vi caminar hacia mí, pero tu dirección cambió en el último instante, prometiste volver pronto, que no me impacientara. No pude cumplir y antes de que volvieras encendí otro luminoso, te esperé sentado en aquel sofá.

Volviste con aquella minifalda de látex que tanto extraño, la que no quisiste regalarme por su costo y valor, por tu promesa de no ponértela para nadie más, bevanda mentirosa. Estoy seguro de que muchas otras bocas se han abierto como la mía, por la sorpresa, frente a ella. Volviste presumiendo esas piernas perfectas y luengas, un corset adore me para ajustar y resaltar tu talla 36 double D, esa tarde aprendí de magosteens, mis favoritas de toda la vida…

Ese primer beso, nada tierno como el de las tontas historias de princesas, lo encendiste con metano y aerosoles incandescentes, mi fuego hizo la amalgama absoluta de sublimación contractual de higo y dedo citrón elevados al nirvana. Ese beso nos llevó al éxtasis en movimientos sórdidos y naturales. Fuiste la mejor y tus acrobacias necesarias acatando mis ordenes, labios seminales y calor de la hoguera, un truco nuevo para mi bevanda corruptible , otra pirueta y las cintas, los arneses y el amor a flor de indecencia…

Desdibujé toda tu ropa y aparqué mi sexo en tu interior, de tal manera que nunca lo olvidaras y fue nuestro secreto mientras guardábamos besos polizontes en las embarcaciones de nuestras historias. Fue tan breve el tiempo de ser tuyo, fue tan corto el tiempo de poseerte, unos meses antes del caos, pero suficiente para ganarle el tiempo a las quinientas veces de bagaje blanco y cromáticas caobas. Siempre de tarde la despedida, pero tan temprano el inicio al juego, madrugar y levantarse que hoy toca conocer todo lo que está prohibido en el cielo, dirigirme hacia tu casa y saber que me esperabas, con nuevas sorpresas o con total disposición para con lo que me viniera en gana, en fin, ya seguiré contando tu historia, por ahora está bien afirmar que nessuno lo fa come te, bevanda esotica…

Luis Eduardo (Messieral)
Ciudad de Guatemala 30/03/2016

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Ese Amor Incivilizado que Tanto Esperabas, Soy Yo…

Ese rojo intenso de la constelación de la que vengo no es casualidad y mi intensidad ahora está en donde debe, en ti. No hay otro lugar, no hay otro hogar para mí. Eres la luz clara del astro más brillante en el universo, esa que predestinada para mí llegó a iluminarme, a marcarme el camino correcto, luego de haberme perdido por mano propia tantos años.

 

Hay dentro mío un rebelde, inconforme con las costumbres obsoletas, enardecido y vivo para con lo extraordinario, y sí, yo fui el que se partió de risa cuando el sacerdote dijo que Jesús nunca se hubiera atrevido a posar una mano sobre la piel de la Magdalena, con malas intenciones, porque jamás he creído que el amor y el sexo consciente sean una mala intención. Sí, yo partí el retrovisor de la patrulla de policía, de antebrazo como copiloto de aquella motocicleta roja, luego de su intento de mordida y extorsión, y sí, yo  me enamoré de ti hace muchísimos años, y a la distancia te hice mía. Sí, yo continué gustando de ti, sí, me importó muy poco quien estuviera a tu lado, porque en realidad tu dueño siempre he sido yo. Y la dueña de mis atenciones, de mi lucha infinita, de mis cursilerías, de mi pensamiento, de mis ganas y emociones más profundas siempre has sido tú.
 
El concepto que tienes de mí, es más amplio, incluso, que el que yo podría tener de mí, eso me reta a ser cada día y cada momento mejor para ti, nunca voy a dejar de ser lo que en esencia soy, este terco e incansable Luis Eduardo que te adora obsesivamente, tanto que tras diez años llegó a tu puerta vestido de extranjero, tal como lo prometió y perjuró, para quedarse por siempre contigo, para reclamarte como suya y sólo suya. Decidido e inconforme con la mediocridad, quiero que seas la princesa rebelde que se escape conmigo, a como dé lugar, vamos a ser libres, vamos a estar juntos, en nuestro propio universo y constelación, esa exclusiva para este amor valiente, reservada para nosotros, para ti y para mí, para nadie más.
 
Voy a luchar codo a codo y alma a alma contigo, eres mi razón y causa, sé que el resto de mi vida no lo quiero compartir con nadie más que contigo, sé que eres la mujer a quien quiero amar, seducir, enamorar, conquistar y cautivar a diario por el resto de mis horas infinitas. 
 
Quiero vivir contigo y no sólo vivir en un espacio físico, sino hacer del universo entero nuestro hogar, todo nos pertenece, tanta grandeza sólo puede pertenecer a un amor así de inmenso como el nuestro, cada ventisca, cada gota de rocío, cada estrella nacida en el cielo y cada ciudad del mundo son sólo decoraciones para que vivamos este amor, inmensamente, intenso como nos plazca.
 
 -Las cosas no tienen que ser como todo el mundo dice que son-
 
No somos amantes de promesas rotas e inconclusas, somos amantes de pactos tangibles, de amor real y natural, de libertad conquistada con valor y corazones fortalecidos.
 
Eres todas las canciones que me erizan la piel, eres cada paisaje que resalto con mi mirada fija en él, eres cada mar en el que quiero adentrarme, cada verano y cada nota futura nacida de mis manos, mi mente y mi voz. Eres cada letra de mi poesía, cada rabieta de mi rebeldía, cada sonrisa insumisa de mi viveza, mi sol de las cinco, y la brisa fresca, todo, el alma, el sentido, cada sentido, cada poro de estrella, cada cabello de luna, uno a uno los ojos del tiempo, mi tiempo…
 
Cada nudillo de mis manos, toda la fuerza de mis brazos, toda desembocadura de mi valentía, el infinito de ébano en mis ojos, mi culto secreto a lo extremo, mi devoción a la lluvia a destiempo, a lo inesperado, a las curvas peligrosas y a derrapar… Todo, todo, en tu cuerpecito e inocencia, todo, eres para mí. Todo cuanto necesito y requiero para ser feliz y libre por completo.
 
Y todo eso que no imaginaste nunca querer tanto contigo, eso soy, todo eso que sobre pasa las barreras de cualquier cosa que pudiste desear exclusivamente para ti, eso soy, ese amor incivilizado que tanto esperabas, soy yo…
© Copyright – Messieral | Luis Eduardo – Historias en Ascuas
Ciudad de Guatemala 10/01/2016