En Todo Cuanto Aún Es Bello

Por un millardo de seres
cuántos inviernos pagó el dolor,
será una angustia recurrente
la que desarma el universo o soy yo…

Canción del metro,
aliento hermoso
de la misma resignación;
calles de dudas,
ruinas que estudias
para poder olvidarlas.

Es así, como la jornada
se lanza del puente
más alto de toda la sabana;
es así, como la tristeza
se va por añadidura
dibujando sobre tu cara.

Sigue los pasos
de un mal conocido,
olvida el rastro
del bien que es lo mismo;
si este universo no funciona
descubriremos más en otras zonas;
habrá que mudar nuestra esperanza
a una zona habitable de centro desconocido,
habrá que mudar nuestra humana inconstancia
a ese nuevo horizonte llamado Trappist-1.

Duérmete pequeño,
la pesadilla es tan sólo el comienzo,
será un hecho que invadiremos
las nuevas tierras al terminar con el hogar nuestro;
despiértate guerrero,
el sueño de pastillas es un mal consejero,
el cambio empieza en tus pasos,
en tus manos y en todo cuanto aún es bello…

©®MESSIERAL | messieral.com
Ciudad de  Guatemala 22 de febrero de 2,017

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Cada Lunar de la Espalda Lunar de la Patria

Depone sus armas de seducción
la soledad que camina silente,
es angustiante la ciudad y tanto duele,
cuando sentimos en las plazas tanto mal sabor.

Llueve tan fuerte y el agua no humedece la sal,
no quedan poetas gritando tan fuerte al dorsal
de la mano indiferente de un montón de acrobacias,
que inventaron en un circo que revende las entradas
con un precio tan alto que sólo nosotros vamos a pagar.

No hay juglares de frente a la maldad,
ya no se rompen la voz, ni dan la vida por la libertad,
son otros tiempos, son otras formas
en las que nos dejamos intimidar.

Y se ha llevado el mismo improperio
cada lunar de la espalda lunar de la patria,
el ritmo es distinto, el defecto es antiguo,
ya no recibe caricias su hermosa figura,
solamente insultos y lamentos arrogantes,
frío en la piel y fisuras en las postizas dentaduras.

Tienes que alzar la palabra a las voces sordas,
no hay nada que temer, y aunque lo hubiese, no hay que temerle,
porque el orgasmo de tu tierra, te juro,
no es el anuncio de su muerte…

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 23/06/2016

Nuestro Anochecer

De frente a un poema que nunca acabé,
confieso que fueron tres horas y media
de vivir al calor de las llamas del querer.

La llovizna nunca pudo apagar aquel fuego,
lo hizo la tierra, el planeta tierra y su cielo,
no todo lo que prometí quiso vivir conmigo,
no todo lo que prometí quiso ser concedido.

Ella tenía rosas en los labios, paz en sus cejas,
me miraba de lejos sacando la lengua, su lengua,
provocaba un temblor en mi cuerpo con sabor a tormenta.

Del centro del cielo, una vez, vi caer un ángel despistado,
fue tan despistado que nos presentó, pero algo olvidó,
olvidó enseñarnos a amar, a amarnos y el viento sopló,
sopló tan hiriente que en forma de broma nos llevó
a una cueva sin luces de la que primero escapé yo, luego toda emoción.

Y vino una ola inmensa desde la fría crueldad,
arrastró todo a su paso, se llevó fragancia, poder,
astucia, canción, óleo y el anochecer, nuestro anochecer.

MESSIERAL
Ciudad de Guatemala 09/06/2016