Vida

Aquella era nuestra calle, en la que yo te encontraba,
a la sombra de tu casa, enredados en la manta
a la que nombramos vida; en el cerco hay un espía
que se sacia de este verso, en el que recuerdo el tiempo
cuando siempre te quería, cuando nunca me olvidaba
de la caricia del mar encendida allí en tu cuerpo
y ojalá que los cerezos que adornaban tus pupilas
sigan intactas al tiento, como aún sigue este cielo
en el que siempre te tengo, a pesar de mi partida…

Aquella era nuestra brisa, nuestro sexo el más ardiente,
el amor como dementes lo vivimos cada día,
eras tú mi damisela, fiel amante de mi tiempo,
tú desnuda mi tesoro, yo desnudo tu amuleto;
quiero decir algo cierto, que aún me vibra en el pecho,
y es que aunque siempre lo niegue, yo todavía te quiero,
lo diré sin el temor que por años gobernaba la mentira aquí en mi boca
que me hacía un insensato, insensible pero exacto
para todas las pupilas que se posaban arpías
sobre toda esta hombría, fiel disfraz de lo que aún siento…

Aquella era nuestra calle, en la que yo te besaba,
a la sombra de tu casa, enredados en la manta
a la que nombramos vida…

Messieral Studio, febrero 2,021

Blog Oficial de Messieral

Aquella era nuestra calle,
en la que yo te besaba,
a la sombra de tu casa,
enredados en la manta
a la que nombramos vida…

Vida / messieral.com / 2,021.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s