Hace diez años Messieral fue concebido como proyecto…

  • A Tus Seres

    A Tus Seres

    Comprar el viento para arremolinar tus velos, jugar despacito en tu cielo; así como se embarca el invierno en el muelle de tus recuerdos. Yo estoy abrazando a tus seres, de tu querer, a tan hermosas mieles; te muerdo la piel que recubre el celeste que bajo tus huesos tuve que esconder. Así pasará el…

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  • Aerosoles

    Aerosoles

    Dicen que uno siempre vuelve a los lugares, que el alma más le muerden, lo dicen las aceras de mi respiración y el Judas bañado en oro que me habita el  corazón. Desde aquí diviso el idioma italiano que inconcluso te saboreó los labios con «l’amore della mia vita»; porque aquel aula de clases no…

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  • Síncopes

    Síncopes

    Comenzar, como un precipicio herido al pensar, somos uno en dos, un precioso huracán de azafrán, de constancia que guardar para el comienzo de días sin recordar. Pormenores de una secta virtual, para ahuyentar a los lobos ingenuos que han dejado de aullar, de maullar; síncopes inquietos que nos vienen a llevar. —Yo era más bien…

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  • Mi Propio Diciembre Ambulante

    Patear el invierno, jugar a las escondidas con el espíritu de todas aquellas cosas hermosas que vienen del sur; volver a nacer en un día cualquiera para aprender a volar, dejar de caer si no es para alimentar este intenso palpitar. Así camina la vida, con un antifaz que ha prestado al mar, así camina…

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  • Como se Besan las Cosas Importantes

    Puede ser que la vida sea un ensayo del paraíso, del primer invierno o la salida de emergencia de tu antiguo piso. Y puede ser que nuestro amor sea un simulacro de desastre afortunado, una fórmula con sabor a complot que sólo entendemos tú y yo. Porque esta mañana mientras aún dormías, he tomado tu…

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  • Al Placer del Ébano

    Al Placer del Ébano

    Decir te amo entonces, y en resumidas cuentas, es un derroche de obviedad, de redundancia sin apartar mi mirada. Decir te amo y la sangre al fuego, lo que la muerte al placer del ébano; como un cometa clandestino que penetra la piel de quien ama, en el idioma maldito y mezquino de la ilusión…

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  • Yo te quiero

    Yo te quiero

    Yo te quiero, con la sutileza del aceite desapareciendo las huellas dactilares o el garabato de la sangre exhibiendo su presencia en las paredes al excitarse. Pero tanto te quiero que es posible que no abarque con las manos la belleza del amor que nace en mí al verte, como un efecto químico vital,  el…

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